Bogotá

Contrato de modernización de semáforos está en la cuerda floja

Las respuestas de Sutec Colombia por cuestionamientos no son satisfactorias para el Distrito. 

Contrato semáforos

Hoy en Bogotá hay 18.167 semáforos. De estos, 6.802 son peatonales.

Foto:

César Melgarejo

24 de mayo 2018 , 11:20 p.m.

La Secretaría de Movilidad le solicitó a la Fiscalía General de la Nación un perito y un grafólogo para determinar si son falsas o no las firmas que la empresa Sutec Colombia –la compañía que ganó el contrato para modernizar los semáforos de Bogotá– registró en los documentos de la licitación.

La medida se tomó luego de las denuncias presentadas sobre las presuntas irregularidades en los papeles y estados financieros que radicó esta empresa, que hace parte del consorcio Movilidad Futura 2050 junto con Siemens y que se quedó con el negocio de los semáforos, por $ 173.000 millones.

“Sobre los estados financieros presentados en mayo del 2017 y que fueron los que se tuvieron en cuenta para la adjudicación, les pedimos a las autoridades argentinas, país en donde está la empresa matriz de Sutec, que nos precisen qué se requiere para que estos sean válidos en su país y sean oponibles a terceros, en este caso a Sutec Colombia, y esa es una respuesta que estamos esperando para tomar decisiones”, señaló Juan Pablo Bocarejo, secretario de Movilidad.

Aunque el Distrito ya había recibido unas respuestas por parte de Sutec sobre estos temas, EL TIEMPO estableció que estas no han sido satisfactorias porque no han respondido a lo puntual.

Hoy, esto ha hecho que el que era considerado como uno de los procesos licitatorios más importantes para la ciudad, atraviese por su peor momento. Estas dudas sin resolver solo apuntarían a que, en el peor de los casos, el contrato se dé por terminado.

Posibles salidas

Expertos consultados por EL TIEMPO señalan que aunque la ley no determina para estos casos un lapso de tiempo exacto para tomar una decisión, este debería ser rápido para que el asunto no quede en interinidad.

“Dependiendo de las pruebas que tenga hoy el Distrito se puede optar por una de estas dos opciones: echar para atrás el proceso y abrir uno nuevo o continuar con la ejecución del contrato a la mayor brevedad, pues la indefinición no es conveniente para el interés público”, asegura el abogado experto en contratación pública Guillermo Dávila.

Él advierte que la ciudad pierde porque “se tendría que iniciar un nuevo proceso y a lo mejor más caro por el transcurso del tiempo, por eso urge agilidad en la toma de decisiones”.

Igual concepto esgrime Cristian Carranza, abogado y asesor de la U. Manuela Beltrán: “Si las irregularidades se confirman, se debe terminar el contrato de manera unilateral e iniciar un proceso judicial contra el contratista por los perjuicios causados al Distrito”. Agrega que si se determina la falsedad en los documentos, de inmediato se debe adelantar un nuevo trámite de contratación para poder solventar la necesidad de la semaforización.

Datos de Movilidad señalan que cuando llueve en la ciudad más de 200 semáforos quedan sin servicio por falta de luz, lo que hace que el tráfico colapse. Con este nuevo contrato se busca que estas señales de tránsito tengan pilas y no se apaguen.

También se lograría que los tiempos de viaje se reduzcan hasta en un 30 por ciento.

Ómar Oróstegui, director del programa Bogotá, Cómo Vamos, dice que una ciudad como Bogotá, en donde el parque automotor creció 30 por ciento en cinco años, con tendencia al aumento, no puede perder la oportunidad de actualizar la infraestructura semafórica, pues esta tiene un impacto positivo en la movilidad, con la reducción de los atascos y agilización del tráfico en cruces estratégicos.

Con todo esto la ciudad pierde credibilidad y reputación

Según el cronograma que tenía el Distrito, un mes después de la firma del acta de inicio, programada para mayo o junio, se debía entregar el plan de trabajo. Seis meses después se esperaba ver la implementación del nuevo centro de control de semáforos, integrado al centro de gestión del tránsito, y definir el funcionamiento de los nuevos controladores.

Y, así, al final del 2018, tener los primeros semáforos inteligentes. Pero hoy todo se atrasa y la incertidumbre crece. “Con todo esto la ciudad pierde credibilidad y reputación”, asegura Plinio Bernal, experto en movilidad.

Sobre la posible culpa que tendría la Secretaría de Movilidad, Bocarejo explicó que en el proceso licitatorio la ley colombiana plantea el principio de la buena fe y la documentación financiera se toma del Registro Único de Proponentes. “Si estos no tienen todos los elementos de control, siento que el país debe revisarlo”, aseguró.

Hoy, la semaforización de la ciudad es de la década de los 80 y 90 del siglo pasado, y son varios los intentos que han fracasado en los últimos 10 años para lograr su modernización.

Si este proceso no se adelanta, el mantenimiento se hará más costoso y demorado, al tiempo que los equipos no brindarán confiabilidad ni respuesta adecuada a las condiciones dinámicas del tráfico”, señaló Darío Hidalgo, investigador de la Movilidad Sostenible.

La denuncia

Toda esta controversia surgió luego de la denuncia que hizo la abogada Paula Cadavid Londoño, apoderada de la firma Kapsch, que participó en esa licitación pero no ganó. Ellos sostienen que se solicitaron en Argentina los estados financieros de Sutec, los cuales al compararlos con los reportados por Sutec Colombia no coinciden. Y que, además, los estados financieros de la filial argentina no daban para poder cumplir con los indicadores financieros exigidos en la licitación.

Alfonso Camerano, abogado de Andrés Saavedra, quien fuera representante legal de Sutec Argentina, señaló que la documentación supuestamente adulterada que esta empresa presentó en Colombia no tuvo origen en la era de Saavedra. “Él representó a esta compañía hasta abril 28 del 2016, cuando la licitación de Bogotá no estaba abierta, y no hubo balances financieros del 2015 y 2016 porque los dueños de la empresa no les pagaron a los contadores; sin embargo, Saavedra dice que advirtió a los propietarios de Sutec sobre las irregularidades que se estaban cometiendo en la compañía en Argentina”.

Agregó que Andrés Cufiño reemplazó a Saavedra en la compañía en Argentina y en Bogotá nombraron a Miguel Mariano Bertel, quienes contrataron a unos nuevos contadores para elaborar y maquillar el único balance financiero del 2015 y 2016 para quedarse con la licitación.

EL TIEMPO se comunicó en varias ocasiones con Miguel Mariano Bertel, pero no contestó.

JOHN CERÓN 
BOGOTÁ
Twitter: ​@CeronBastidas

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