Bogotá

¿Por qué hay menos estudiantes matriculados en colegios oficiales?

Migración de familias a los municipios aledaños y limpieza de base de datos, entre los motivos

Matrículas en colegios públicos de Bogotá

En la Encuesta de Calidad de Vida del Dane se registró una disminución cercana al 67 % de población por fuera del sistema educativo entre 2003 y 2016.

Foto:

Cortesía SED

26 de febrero 2018 , 08:09 p.m.

Son muchas las críticas hacia la Secretaría de Educación (SED) por la disminución de la matrícula oficial, sobre todo porque en la administración de Samuel Moreno se llegó a hablar del 1’000.000 de estudiantes y actualmente se habla 780.000.

Mala calidad de la educación, falta de rutas escolares, problemas de seguridad en los colegios son solo algunas de las críticas que circulan en las redes, pero la realidad es que hay varios factores que explican esta situación.

Una de ellas es que estamos viviendo una transición demográfica, es decir, una reducción de la población escolar en las edades de 5 a 16 años, para atender en el sistema educativo oficial.

Según proyecciones del Dane, en la última década hubo una disminución de más de 52.000 niños y jóvenes en la ciudad, cifra que podría incrementarse con el Censo Nacional de Población y Vivienda que está en curso. Con los datos actuales se puede concluir que el país pasó de tener una tasa de fecundidad de siete hijos por mujer en la década del cincuenta a menos de dos en la actualidad. En Bogotá, es de 1,9.

La misma tendencia se evidencia en el número de nacidos vivos, según lugar de residencia de la madre. De acuerdo con el Dane, Bogotá pasó de más de 120.000 nacidos vivos por año a comienzos de la década del 2000, a menos de 100.000 para el 2016.

Según Ángel Pérez, docente universitario y columnista en temas educativos de la revista Dinero, “no hay duda de que la disminución de la tasa de natalidad y el desplazamiento inciden en la disminución de la demanda, lo que se debe reflejar en los grados iniciales. El problema es que también seguimos perdiendo adolescentes en secundaria a pesar de la reducción de la deserción en Bogotá. Sería interesante que la SED nos dijera cuántos estudiantes de los grados 6.° a 11.° se han retirado en los últimos 5 años”.

Omar Oróstegui, director del programa Bogotá Cómo Vamos, está de acuerdo con las explicaciones del Distrito, pero agrega que “aunque parte del fenómeno sí se debe a los cambios demográficos, también al leve incremento que se viene registrando, desde hace unos años, en la matrícula de los colegios no oficiales”.

Según la última Encuesta de Percepción ciudadana 2017, el 57 por ciento de ciudadanos se sentían satisfechos con la educación que reciben los niños y jóvenes que asisten a un establecimiento educativo público, cifra que aumentó al 74 por ciento en el caso de los privados.

Sin embargo, aunque a primera vista parecen datos críticos, por lo menos para la educación, esta tendencia, que se está viviendo en Latinoamérica, ha servido para poner sobre la mesa la oportunidad de trabajar en aspectos como la jornada única, la inclusión de grupos desescolarizados y el fortalecimiento de la calidad educativa.

Pero los cambios demográficos no han sido el único factor de la disminución de estudiantes matriculados en colegios oficiales. Familias que antes vivían en Bogotá migraron a municipios vecinos por la dinámica de la vivienda y el crecimiento urbano. Eso también incide en la población matriculada. En Bogotá, por ejemplo, hubo movilidad de la población por entrega de soluciones de vivienda de interés prioritario y vivienda de interés social en municipios como Soacha, Funza y Mosquera.

Según la Encuesta Multipropósito de 2014, cerca del 31 % de la población de Soacha, Funza, Madrid, Mosquera, La Calera, Cajicá, Chía, Cota y Facatativá dice que antes de vivir en estos municipios residían en Bogotá. “Esta población antes tenía matriculados a sus hijos en la capital y ahora los tiene en municipios cercanos”, explicaron expertos de la SED.

Otro aspecto que ha incidido es el posconflicto tras la firma del proceso de paz con las Farc. Muchos hogares que habían llegado a la ciudad como consecuencia del conflicto armado retornaron a sus municipios y zonas de origen en los últimos dos años. Según la Unidad para las Víctimas, entre 2009 y junio de 2015, 63.737 hogares habían logrado retornar a sus lugares de origen. Esta cifra aumentó en 2016 y 2018 como consecuencia de este proceso histórico.

Cambios en las normas

El cambio de normas también ha incidido en la cifra de matrículas. En otras administraciones, Bogotá financiaba anualmente a 150.000 estudiantes de colegios privados bajo un esquema de contratación del servicio educativo, es decir, se les financiaba la matrícula, la pensión y, a su vez, figuraban en las estadísticas oficiales.

A partir del 2009, con la Ley 1294 de 2009, se restringió dicha estrategia solo para casos de insuficiencia o limitaciones en colegios públicos. Esto se reforzó con el Decreto 1851 de 2015, en el que se decretó a nivel nacional la reducción progresiva de la educación contratada en todo el país.

Actualmente, los pocos que quedan deben cumplir condiciones mínimas de calidad como tener jornada única, buenas condiciones de infraestructura, entre otros.

En Bogotá solo se contrata a colegios que se ubiquen en zonas con insuficiencia de oferta o para la atención de niños en condición de discapacidad con necesidades especiales. “Esto hizo que la matrícula contratada disminuyera en más del 90 % en los últimos 10 años. En el 2018, la matrícula oficial recoge solo a 12.000 estudiantes de colegios privados contratados”, dijeron analistas de la SED y explicaron que unos 140.000 cupos para estudiantes de colegios privados dejaron de financiarse con recursos públicos y, como tal, dejaron de contarse en la matrícula oficial.

En 2017, mientras que 18.587 niños pasaron de colegios oficiales a privados, cerca de 20.140 niños pasaron de los privados a los oficiales. Sin embargo, según Pérez, “los gobiernos de Bogotá desde comienzos de siglo conocen que en las localidades de Ciudad Bolívar, Suba, Bosa, Kennedy, en Patio Bonito y costado occidental de la Cali y Engativá, faltan cupos, existe hacinamiento con cursos de más de 35 estudiantes, los muchachos se aburren del colegio, son infelices y terminan desertando. Todo eso cultiva la repitencia escolar y la deserción”.

Otra crítica del experto es la falta de infraestructura. “Entre los gobiernos de Moreno, Petro y Peñalosa no han creado 10 colegios nuevos, cuando el Plan maestro de equipamiento educativo proyectó 20 nuevos por administración durante cinco años”.

Limpiezas en bases de datos

Las mejoras en la consistencia de información sobre la población efectivamente atendida también explica las cifras.

Los datos de matrícula superiores al millón de estudiantes corresponden a los años del gobierno de Samuel Moreno. “Auditorías y análisis del Ministerio de Educación y la Contraloría General evidenciaron que dichas cifras tenían inconsistencias”, dijeron analistas de la SED.

Esta situación no solo se presentó en Bogotá, sino en varias entidades territoriales. En 2012, el Ministerio de Educación Nacional (MEN) encontró alumnos inexistentes y sobrerregistro de la población atendida, así como la necesidad de depurar la información. Fue un escándalo nacional. Los errores también fueron identificados por la Contraloría General de la República (CGR) en su ejercicio de seguimiento a la gestión pública y en su momento comenzaron procesos de indagación preliminar sobre la educación contratada de los años 2010, 2011 y 2012.

A juicio de la CGR se había incurrido en detrimento patrimonial en el gobierno de la Bogotá Positiva por haber contratado sin utilizar suficientemente la capacidad oficial y utilizando indebidamente los recursos del Sistema General de Participaciones.

En la última auditoría de matrícula realizada por el Ministerio de Educación Nacional (2015-2016), la SED tomó medidas que permitieron mostrar una confiabilidad del 98 % sobre los estudiantes que son atendidos en la matrícula oficial y que fueron debidamente validados por el MEN.

Localidades con más cupos

El sistema oficial de Bogotá cuenta con más de 55.000 cupos disponibles desde preescolar hasta la educación media. Las localidades con más vacantes son: Kennedy, San Cristóbal, Engativá, Ciudad Bolívar, Rafael Uribe y Usme.

CAROL MALAVER
Subeditora de Bogotá
​En Twitter: @CarolMalaver
carmal@eltiempo.com

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