Bogotá

Metro de Bogotá: a 43 kilómetros por hora y a 13 metros sobre el suelo

Más de 36.000 ciudadanos se movilizarán en 16 estaciones elevadas en ocho localidades de la ciudad.

Metro de Bogotá

Render de lo que sería la primera línea del metro de Bogotá. La empresa del Distrito aseguró que será pintado de rojo.

Foto:

Empresa Metro

29 de abril 2018 , 12:27 p.m.

Es el año 2022. Si usted abordara el primer tren del metro de Bogotá encontraría seis o siete coches que, conectados, sumarían 140 metros de largo. Y entonces comenzaría a viajar a 43 kilómetros por hora, a 13 metros sobre el nivel del piso.

Por curiosidad, usted miraría hacia atrás y hacia el occidente, donde acaba la ciudad; vería el patio taller: 32 hectáreas de puntos de lavado y reparación y el dormitorio de 23 trenes de la primera línea de este sistema de transporte.

En 2018, este predio, ubicado en El Corzo, localidad de Bosa, es la primera piedra de la obra. De cumplirse todos los plazos, etapas y obras, en 2022 usted sería uno de los 36.000 pasajeros que se movilizarían, cada hora, por 25 kilómetros de recorrido.

En 2018, para llegar al centro o el norte de la ciudad, usted tendría que caminar unas cuadras hasta el barrio El Porvenir y tomar un SITP 910 o un bicitaxi para llegar al portal Américas. Pero en 2022, usted abordará un tren en la primera estación: carrera 96. Este será un viaje por 16 estaciones, ocho localidades y casi 70 barrios de la capital.

Sobre terrazas

Por la ventana, vería un parque metropolitano sobre lo que hoy es la Alameda El Porvenir. Continuaría su camino sobre la avenida Villavicencio, echaría un vistazo a las terrazas del barrio y, en minutos, estaría en el portal de las Américas.

Podría bajar ahí y tomar un articulado sobre lo que será, en su momento, la troncal Avenida Ciudad de Cali. Pero no, quizá este sea su primer viaje en metro y quiera llegar hasta el final. En promedio, 1,4 kilómetros separan cada parada. Hay bastantes cosas para ver en este viaje.

Segunda estación: carrera 80. Para ese día, algunas de esas casas de estratos 2 y 3 que solían existir sobre la calle 43 sur ya no estarán. Pero sí se mantendrán colegios, iglesias y centros comunitarios. Dentro de la política de compra de predios se procuró no afectar equipamientos urbanos que sean parte importante de la vida de los ciudadanos.

Aparece una curva. Y usted se enrutaría por la avenida Primero de Mayo hacia el oriente. Hoy, en esa esquina hay una estación de combustible Biomax que aún no ha sido adquirida. Cruzaría la cuarta estación: calle 42 sur. Y sobrevolaría un sector por el que antes hubo postes de luz y líneas de telefónicas.
Hoy, para la construcción del viaducto que sostendrá el metro, la empresa debe sortear 190 interferencias de redes de servicios públicos: entre ellos, siete torres de alta tensión y 42 puntos de acueducto y alcantarillado.

Y así, su recorrido sería posible. Avanzaría hacia la parada en Kennedy y, a su derecha, vería el hospital y la sede de salud de Compensar. Si mirara hacia abajo, en la base de los pilotes vería ciclistas rodar en dos bicicarrilles dispuestos bajo el metro. Un par de kilómetros más adelante, sobre la avenida Boyacá, usted vería una estación en donde antes hubo una cuadra de bodegas, talleres mecánicos y tiendas de artículos al por mayor.

Luego, sobre la carrera 68 con Primero de Mayo apreciaría otra estación conectada a la troncal de la 68.  Siguiente estación. Carrera 50. Curva. Estación NQS sobre la carrera 30. Curva. Calle 8.ª . Roundpoint. Calle primera. Estación Nariño. Negocios. Motos. Carros. Repuestos. Compras. Curva.

Sobrevolando historia

En este punto, estación calle 1.ª, usted ya estaría a más de mitad de camino. Vería la avenida Caracas y sentiría unos metros más abajo el paso de biarticulados de la troncal de TransMilenio de la Caracas.

El panorama cambia

A ambos lados hay edificios patrimoniales. Hoy, en el trazado se tiene en cuenta la protección de los bienes de interés cultural, como el hospital San Juan de Dios, sobre la esquina de la calle primera, y la iglesia del Voto Nacional, unas cuadras más adelante.

Usted vería esto y más al llegar a la duodécima estación: calle 10. Aquí no se compraron muchos predios; el metro cuadrado en San Victorino es uno de los más caros de la capital.

En el corazón del metro

En la siguiente parada, calle 26, usted seguramente bajaría a conocer el puesto central de control. Aquí se monitoreará en tiempo real la operación del metro, se gestionarán los sistemas de energía y se ubicarán las oficinas del Metro y otras entidades distritales involucradas en el proyecto.

Por curiosidad, usted alzaría la mirada y encontraría un edificio de techo transparente y sin ventilación mecánica. Pero es hora: usted volvería al ruedo y tomaría el próximo tren hacia el norte. Falta poco.

Últimos kilómetros

Desde este punto, según consultores de la Empresa Metro, la inserción del elevado sería más compleja. Para el momento de su viaje, usted ya no encontraría algunas estaciones de TransMilenio: Profamilia podría ser una de ellas. Esto se haría para optimizar la interacción entre el metro y la troncal de la Caracas.  Estación Calle 45. Últimos siete kilómetros. Estación Calle 68. Próxima parada. Calle 72. Fin del camino. Es tiempo de regresar.

Así sería un trayecto, de punta a punta, por el metro de Bogotá. Hoy, año 2018, se tiene el patio taller, 1.474 predios para ser comprados, y una licitación de construcción pendiente para fin de año. Hay cinco años para la próxima parada: 2022.


ANA PUENTES
ESCUELA DE PERIODISMO MULTIMEDIA DE EL TIEMPO@soypuentes

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