Bogotá

Crónica de una de las calles más ‘tenaces’ del centro de Bogotá

A diario la visitan más de 3.000 almas. Baja desde el palacio de San Francisco hasta la 10.ª.

La calle 15

Tramo de la calle 15 entre carreras 8.ª y 9.ª, en el centro de Bogotá.

Foto:

César Melgarejo

11 de abril 2018 , 06:57 a.m.

A la invasión del espacio público, las riñas de borrachos, el robo a carros mal estacionados, la indisciplina con las basuras y el milenario juego de la bolita para estafar incautos, a la calle 15 entre carreras 7.ª y 10.ª se le suman ahora la preocupación por la proliferación de expendedores de drogas ilícitas, el llamado ‘cosquilleo’ y el ‘soplado’.

En el ‘cosquilleo’ se sacan las pertenencias de los bolsillos sin que las víctimas se den por enteradas; en el ‘soplado’ se arranca la billetera con bolsillo y todo. Como si esto fuera poco, ahora han comenzado a llegar grupos de habitantes de la calle y otras poblaciones adictas a comprar y consumir alucinógenos; una situación similar, dicen los afectados, a la que vivieron los almacenes de repuestos antes de la intervención de la calle del ‘Bronx’.

La calle 15 se desprende desde la iglesia de San Francisco y baja por el palacio del mismo nombre, salpicada de grafitis, orines, materia fecal, olor a bazuco, mugre, suciedad. En la carrera 8.ª, donde quedaba la emblemática librería Buchholz, se bifurca. Son 400 pasos largos, y, según los comerciantes formales, la tasa de desocupación de locales y de oficinas es del 30 por ciento. Sobre el andén, además de libros y un comercio informal que se mantiene desde hace tiempo, llegan otros con objetos robados, que exhiben sin pestañear.

Pelea en la calle 15 entre carreras 7.ª y 10.ªPelea en la calle 15 entre carreras 7.ª y 10.ª
Pelea en la calle 15 entre carreras 7.ª y 10.ª

Riñas con arma blanca en la calle 15.

Según información de los comerciantes, no comprobada, el incremento de la delincuencia y la indigencia podría bordear el 30 por ciento.

La 15 es histórica. Era el ‘callejón de los Carneros’ y fue paso del tranvía. Hoy transitan por allí entre 3.000 y 3.500 personas.

Los propios comerciantes, asociados en 650 locales comerciales, 200 oficinas, un centro comercial, tres centros culturales y  un pasaje tecnológico, preocupados por la situación, dicen sentirse solos en su intento por convertirla en un pasaje emblemático.

La situación allí no es nada diferente a lo que pasa en otras calles como la 16, la de los libreros, en el mismo sector, prácticamente una fotocopia de lo que se registra a cualquier hora del día o la noche. Fotos, videos, testimonios y documentos que evidencian esta situación fueron recopilados durante esta semana por EL TIEMPO.

En uno de ellos se ve que un hombre flaco, alto, de gafas, gorra, morral a la espalda, montado en una bicicleta roja, avanza por la calle 17 hacia la carrera 9.ª. Va en contravía. En ese cruce del centro, baja el ritmo. Sigue en contravía hacia el sur. Se detiene en la calle 16. Ronda. Habla con los borrachos que salen de algunos bebederos. Los surte. Sigue. Calle 15. Otra ronda. Rutina. Hace el recorrido por la 15 hasta el palacio de San Francisco. Regresa. Da vueltas. Surte, regresa.

El hombre es señalado de ser uno de los jíbaros de una de las organizaciones desmanteladas del ‘Bronx’ y que ahora quieren retomar el control desde la olla de La Favorita (calle 17A con carrera 16), pero con ventas satélites cuadras más arriba. Es jueves 5 de abril, son las 10:51 p. m., y en las esquinas hay varias bolsas de residuos arrojados por los comerciantes y que atraen a más indigentes.

Los consumidores ven que el jíbaro se acerca. Compran y se van acomodando en los alrededores y en las entradas de los negocios cerrados. Se ven lamparazos para prender la pipa del bazuco. Pasan vándalos, rayan paredes patrimoniales como las del palacio de San Francisco, otrora sede de la Gobernación de Cundinamarca, obra del arquitecto Gastón Lelarge y construido por Alberto Manrique Martín y hoy abandonada a su suerte. Su fachada está coronada por cuatro esculturas de Félix María Otálora alusivas a la paz y el trabajo.

Amanece. Entre este palacio y la plazoleta de la 8.ª con Jiménez despiertan los enfermos de alcohol y droga. Pasan la resaca. El de la bicicleta reaparece. O al menos uno parecido. Surte. Se dice que allí hay tres turnos de distribución. Entrega y sale.
A lo lejos se escuchan gritos. Hay trifulca. Es una pelea a puñal: al parecer, dos vendedores ambulantes, ebrios y en un mal reparto, se enfrentan con arma blanca. Una mujer sale con un palo a defender lo suyo. Hay videos, también miedo. La gente mira ajena.

Según la resolución 086 de 2017, la zona está en el inventario de espacios públicos que deben ser recuperados y preservados.

Hoy, ninguna entidad reportó cifras de la recuperación en ese espacio público.

‘No vamos a permitir ni una zona vedada en la localidad’

Ante las denuncias, el alcalde local de Santa Fe, Gustavo Niño Furnieles, anunció que en mayo se va a iniciar la intervención a través del urbanismo táctico. Esto es, dijo, acciones integrales con las entidades del Distrito y de la mano de toda la comunidad.

“No vamos a permitir que ningún sitio vuelva a ser un espacio vedado para la ciudadanía, ni para la Policía ni para las autoridades, y más aún en un punto de referencia histórico como es la calle 15”
, indicó el funcionario.

En el consejo de seguridad local realizado el martes en la Alcaldía, se llamó la atención para reforzar la intervención y el control policial. Pero las autoridades policiales también se sienten maniatadas a causa de los operativos contra los expendedores de drogas que, con el argumento de que lo que llevan es su dosis mínima, surten las ollas del narcomenudeo, como las que han surgido en la 15 y 16.

“Los ciudadanos de la calle 15 están activos, hay un comercio consolidado, y se han atrevido a recuperar espacio con jardinería y pintura. Por nuestra parte, ya hicimos las denuncias de hurto a personas, venta de estupefacientes, entre otros delitos, a la Seccional de Investigación Judicial (Sijín) y de la Fiscalía General de la Nación”, recalcó el jefe local.

En la actualidad está activada la mesa de trabajo con presencia de la Policía, las secretarías de Integración Social y de Gobierno, el Instituto para la Protección de la Infancia y la Juventud (Idiprón), Espacio Público, entre otras entidades. Además, hay un chat en el cual se reportan todas las acciones.

A diario, en esa zona de influencia, 45 ángeles azules de Integración Social hacen recorridos mañana y noche para invitar a los habitantes de la calle a que inicien el proceso de inclusión social en los hogares de paso. Según la información oficial, en promedio se logra el traslado diario de entre 8 y 10 ciudadanos enfermos por las drogas.

También se anunció que se van a retomar acciones como las del 25 de octubre de 2016 en la calle 16. En ese momento se logró la recuperación de 6.753 metros cuadrados, según informó la Defensoría del Espacio Público (Dadep).

Tras el desmantelamiento del ‘Bronx’, en la zona de influencia a 600 metros a la redonda, los homicidios pasaron de 67 a 37 casos; las lesiones personales, de 501 a 419, y el hurto a vehículos aumento de 36 a 42 casos, según informó la Secretaría de Seguridad.

Hugo Parra
@hugoparragomez​

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