Bogotá

La Calera pidió apoyo al Gobierno Nacional para evitar avalancha

Organismos de gestión de riesgo departamental no pueden ingresar maquinaria para remover la tierra.

Derrumbe en La Calera

La tierra está represando al río Blanco, lo que podría causar una avenida torrencial aguas abajo.

Foto:

Bomberos Cundinamarca

18 de julio 2017 , 08:56 p.m.

Por su magnitud, el deslizamiento de una hectárea (de 10.000 metros cuadrados) de tierra en La Calera, Cundinamarca, que ocurrió en la tarde del lunes, no solo tiene en alerta roja a los organismos de rescate municipales y departamentales, sino que además requiere de la atención de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Hasta el momento, las autoridades solicitaban el apoyo del Gobierno Nacional debido a que no pueden acceder a la zona del derrumbe, que se ubica entre las veredas de Mundo Nuevo y El Manzano, y que está represando las aguas del río Blanco, lo que podría provocar una avenida torrencial o avalancha que arrastre aguas abajo rocas, troncos y tierra hacia la zona rural del municipio vecino de Choachí.

“En el sector no hay acceso para la maquinaria y señalan que es un riesgo enviar personas al lugar. Por esa razón, vamos a solicitar el respaldo de la UNGRD”, explicó Wilson García, director de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo.

Por esta razón se hizo necesaria la evacuación de 10 familias en las veredas de Chivate y Río Blanco, las cuales serían las más damnificadas en un aluvión. “Mantenemos la alerta a toda la comunidad que vive alrededor del río. Algunos se fueron preocupados porque quedaron sus viviendas solas, pero lo más importante es la prevención”, indicó Álvaro Gutiérrez, alcalde de Choachí.

También se hizo lo mismo con las viviendas que están en la ronda del cuerpo de agua en Ubaque y Fómeque. En total son 35 predios desalojados, en su mayoría de la inspección de la Unión.

“La recomendación es mantener la evacuación de esas viviendas. Como se está represando el río, se hace de forma preventiva aguas abajo, donde podría ocurrir una eventual remoción en masa que las podría afectar”, explicó García.

El funcionario agregó que la UNGRD y el Servicio Geológico Colombiano están trabajando para mitigar el riesgo en la zona.

Entre tanto, en La Calera se evacuó la única casa que hay en la ronda del río. “Se trata de una familia de 11 miembros que ya salieron de la zona y duermen en el salón comunal del sector vecino de El Cerro”, informó la alcaldesa del municipio, Ana Lucía Escobar.

Los organismos de emergencia dejaron también a una persona que se encarga de alertar si siguen los deslizamientos. “Continuamos con las labores de monitoreo constante en el río Blanco en Mundo Nuevo. Allí tenemos a un vigía que cuenta con un radio para informar de cualquier novedad en el sitio y activar a los organismos de emergencia de ser necesario”, indicó el capitán Álvaro Farfán, delegado departamental de los Bomberos de Cundinamarca.

La pronta acción de prevención evitó que se registraran heridos en la zona del deslizamiento.

Aguaceros, la causa

A los fuertes aguaceros que cayeron en el centro del país, producto de una onda tropical que recorre el territorio nacional, se les atribuye el deslizamiento de tierra.
Según los pobladores de esas zonas rurales y del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), las lluvias causaron que se debilitara el talud de tierra que se deslizó en La Calera.

“La onda tropical que pasó por el país la semana pasada nos dejó precipitaciones intensas en Cundinamarca. El deslizamiento fue la consecuencia de agua en el suelo producto de las lluvias”, explicó Ómar Franco, director del Ideam.

Los mismos habitantes de las veredas afectadas lo corroboraron. “A las 6 de la mañana comenzó a fracturarse la colina. Es por el invierno que ha sido muy fuerte este año”, dijo Germán Rolando Zamora, presidente de la junta de acción comunal de la vereda de Mundo Nuevo.

La alcaldesa Escobar indicó que en las veredas afectadas de La Calera no ha parado de llover desde hace seis meses: “El exceso del agua provocó que el terreno se moviera”.

No obstante, los habitantes señalaron que en ese lugar hay derrumbes, pero no de la magnitud como el que ocurrió el lunes. “Es una zona pendiente y de muchas lluvias, por lo que hay deslizamientos especialmente en junio y julio, pero no de un espacio tan grande”, afirmó Rosario Martínez, que también reside en Mundo Nuevo.

Pero los pobladores también atribuyen el desastre al mal estado de la superficie que dejó la explotación de canteras hace 40 años. “Allí había una vieja mina que usaban para la fabricación de cemento. También se usaba mucha dinamita y esto dañó el terreno”, agregó Zamora.

El Ideam indicó que las precipitaciones continuarán en el lugar, incluso impidieron que las autoridades pudieran sobrevolar la zona para poder hacer un balance de los daños.

JOSÉ DAVID RODRÍGUEZ
davrod@eltiempo.com

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA