Bogotá

Relatos urbanos a propósito de la visita del Papa

Un panadero, un reciclador y dos trabajadoras sexuales relatan cómo viven el evento.

Lo que piensa un reciclador del Centro de Bogotá sobre la visita del PapaCarlos Romero lleva más de 15 años recorriendo las calles del Centro de Bogotá. Vive del reciclaje y ahora busca vivir su vejez fuera del consumo de drogas. Nos habló sobre su visión de la vida, un día antes de la llegada del papa Francisco a Colombia.
Carlos Romero, reciclador
07 de septiembre 2017 , 08:03 p.m.

‘Francisco’ recién salido del horno

La esquina de la calle 26, en frente de la Universidad Nacional, huele a pan. Son las 5:00 p. m. y los ‘Franciscos’ están saliendo del horno. En Sabrosuras elaboran desde hace 15 días un pan de harina integral con carita de Papa que lleva rosario y báculo.

La idea es de César Augusto Riaño, quien hace una década administra la panadería, cuya tradición tiene más de 40 años. “Con la visita del sumo pontífice nos inspiramos. Y más sabiendo que él va a pasar por aquí. Entonces le propuse al panadero hacer la figura para ver si tenía aceptación”.

Francisco de pan

Los 'Franciscos' que se venden en una panadería de Bogotá

Foto:

Cortesía

El autor de la obra es Holman Pinzón, un hombre de 55 años que no ha hecho en su vida nada distinto que amasar pan y darle las formas más creativas y divertidas. En esa ocasión se la pusieron complicada porque no quería irrespetar al papa Francisco, pero contrario a lo que pensaba se dio cuenta de que los vecinos acudían ‘religiosamente’ a comprar la producción.

“Vendemos todas las tardes unos 20 ‘Franciscos’. Ojalá le pudiésemos entregar uno a Su Santidad. Pero igual somos felices con lo que hacemos, porque creemos que es un homenaje”, dice César Augusto.

Cada pan alusivo al Papa vale 5.000 pesos y puede alcanzar para cuatro personas. La harina con levadura se expande en el horno y absorbe el sabor de las uvas pasas. En minutos está listo, exhibido en las vitrinas. Los comensales llegan: “Regáleme un pan Francisco”, piden. César y su madre, detrás de la caja registradora, sonríen. “Estos días prepararemos más, así que se les invita a todos”, dice.

La trabajadora sexual que sigue al Papa
Carolina, trabajadora sexual de Bogotá

Carolina, trabajadora sexual de Bogotá

Foto:

Julián Espinosa/EL TIEMPO

Dicen que al barrio Santa Fe, entre las calles 20 y 22 con Caracas, llegó la Policía a pedirles un “favor” a las trabajadores sexuales: que por estos días de la visita del Papa no usen minifaldas.

“¿Cuál es el ‘bendito’ problema si nuestra actividad requiere eso y más?, se pregunta Carolina sentada en un sillón alrededor de una mesa redonda en las oficinas de la Asociación de Mujeres Buscando Libertad (Asmubuli), que hace parte de la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe.

Carolina ríe con desparpajo, vestida de negro, con una blusa de escote profundo y encima una chaqueta dorada. Tiene 33 años, un hijo y la madurez necesaria para decir a boca llena que es trabajadora sexual porque lo decidió. “No hay nada de malo en esto, por eso la petición de la Policía, de ser cierta, es una ridiculez. Digamos que yo ‘guardo’ solo los jueves y viernes santos, por lo demás, hay que trabajar”, cuenta la chica. Su relato, al mejor estilo de los cines pornos que quedaban en el centro de Bogotá y que en Semana Santa emitían la película “El martir del Calvario”.

Lo dicho por Carolina lo aprueba Lucía, de 50 años, quien va y viene en la vida del trabajo sexual desde hace más de 30 años; pero a diferencia de su colega, a quien le lleva dos décadas, a Lucía sí la toca la visita del Papa Francisco. “Tengo la boleta para ir el jueves al parque Simón Bolívar a la eucaristía. Hago parte del grupo que entra a las 8 de la mañana y no veo la hora de verlo”, dice.

La mujer de canas y carnes gruesas se explaya en palabras: “Tengo mi fe plena en Dios y estoy convencida de que él es alguien de mente abierta, muy distinto a los del pasado”, asegura.

En el evangelio de San Juan hay un pasaje en el que Jesús salva a una mujer adúltera de la lapidación. La escena de la Biblia podría ser la fotografía de hoy de Lucía: un ser risueño, identificada con el mensaje de reconciliación y amor que trae el papa Francisco, “para que la sociedad nos acepte como somos y se deje de tanta doble moral”, precisa.

Un muñeco en modo Papa
El muñeco del papa Francisco

Este muñeco de Francisco se puede ver en Bogotá

Foto:

Cortesía

Con telas colombianas y material reciclado, un colombiano comenzó hace dos meses y medio la producción de muñecos alusivos al papa. La minifábrica ha elaborado 3.000 de estos, una edición limitada y el objetivo no es otro que resaltar creativamente la imagen del líder, independiente de la religión que profesa.

Juan Carlos Izquierdo es el autor de la idea y su voz suena exaltada del otro lado de la línea. Está feliz porque le salieron idénticos al papa Francisco. “Los artesanos que trabajan conmigo en esto, personas satélites que necesitan crear y viven en diferentes lugares de la capital, se embarcaron cuando los convoqué y son maravillosos”, dice.

Esta iniciativa viene desde hace mucho más tiempo. A Juan Carlos, un papá de cuatro hijos, aburrido de los superhéroes de ficción que nunca mueren ni sufren, se le ocurrió resaltar lo mejor de seres humanos de carne y hueso. Y para comenzar su miniempresa arrancó con el Papa, “pero realmente voy por Mariana Pajón, Nairo Quintana, Carlos Vives y un montón de colombianos geniales que nos dan alegrías y son nuestros verdaderos superhéroes”.

Cada papa de tela, piel clara, ojitos con arrugas y sonrisa bonachona cuesta 25.000 y lo puede conseguir en la diagonal 109 con 21.

Papamóvil-líquido

El agua no está bendita, pero sí la venden en el papamóvil. Por lo menos la imagen lo confirma. El creativo vendedor bogotano no dio abasto el día uno de la visita del papa, fue por más y hoy estuvo en el Parque Bolívar. Dice que la "franquicia" ya se la vendió a chicos en Villavicencio, Medellín y Cartagena, donde también hay otros papamóviles-líquidos.

Papamóvil-líquido

Ventas de agua callejera durante el recorrido del Papa.

Foto:

Julián Espinosa / ELTIEMPO

El milagro de la multiplicación de las firmas

Hay estrategias políticas que quieren estar más del lado de Dios. Tal parece que así lo contemplan algunas campañas que no desaprovecharon la multitud en los alrededores del Parque Bolívar, para recoger las firmas que necesitan para inscribir sus candidaturas a la Presidencia. ¡Pegados de un milagro!

Piden firmas antes de la misa del Papa en Bogotá

Algunos precandidatos montaron sus campañas para recoger firmas durante la visita del Papa.

Foto:

Julián Espinosa / ELTIEMPO

Discursos de 140 caracteres para estar más cerca del papa
Discursos de 140 caracteres para estar más cerca del papa

Los memes también se han dejado ver durante la visita del Papa a Colombia.

Foto:

@ElBienhumorado

El día uno que el papa Francisco llegó a Bogotá, algunos precandidatos a la Presidencia lo recibieron con discursos de 140 caracteres, atiborrando la tribuna virtual con lo que mejor saben hacer, opinar.

La derecha, la izquierda y los verdes se dirigieron al papa Francisco a a través de twitter.

A las 10:00 de la mañana del miércoles 6 de septiembre Claudia López, tranquila y sonriente, publicó un video en tono de reconciliación y convidando a encontrar mejores puntos de diálogo en Colombia, acompañado de la frase: “Bienvenido Papa Francisco a Colombia! Nos emociona recibir su mensaje, inspiración y apoyo a la reconciliación y la paz #BienvenidoFrancisco”.

Tres horas después, a la 1:05 de la tarde, en lo que podría intepretarse como un sablazo al mejor estilo de Alejandro Ordoñez a todos los demás que no ‘comulgan’ como él, el precandidato tuiteó: “Ateos, comunistas y promotores de políticas públicas en contra de la vida, celebran hoy la llegada del Papa. Candidatos hipócritas”.

Álvaro Uribe y Gustavo Petro, ubicados en dos orillas distintas, fijaron sus tweet.

Uribe agradeció: “Su santidad Francisco, muchas gracias por visitar a nuestra patria”.

Gustavo Petro se extendió en elogios intelectuales: “Un verdadero manifiesto revolucionario del siglo XXI. Lo escribió el Papa Francisco y se llama “Nuestra Casa Común”. La encíclica de 79 páginas, sería bueno leerla, habla de la sostenibilidad del mundo en tiempos de crisis ambiental y social.

El expresidente Uribe se ubicó como cualquier mortal sobre la Avenida Calle 26, a esperar que el papa pasara. Lo cierto es que no fue invitado a Catam para recibirlo. De esa comitiva sí hizo parte Germán Vargas Lleras y su familia.

A propósito de Vargas, a quien en las últimas semanas poco se le ve en twitter, exhibió a las 4:56 de la tarde en su red social la fotografía con su familia. Lucen sonrientes, bien tiesos y bien majos para la toma.

Al caer la noche del primer día, el papa estaba en la la Nunciatura Apostólica, carrera 15 con calle 36, en el sector de Teusaquillo y el único que a esa hora de la noche continuaba tuiteando fotos de la visita del sumo pontífice era el precandidato Ordoñez.

Para ese momento los memes invadían las redes: —Papa Francisco, siguen pidiendo audiencia privada Viviane Morales, Álvaro Uribe y Alejandro Ordóñez, ¿Que les digo?. La imagen que acompañaba la sugestiva leyenda era del pontífice pasándose las manos por la cara.

ELTIEMPO.COM

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