Bogotá

La pesadilla de quitarse un comparendo de encima

Asistir a un curso, objetar la multa o pagar con descuento, algunas de las opciones de infractores.

Colados en TransMilenio

Los colados deberán tener en cuenta que desde el pasado 1.° de agosto podrán ser sancionados con una multa tipo 2 por esta conducta.

Foto:

Mauricio Moreno / Archivo EL TIEMPO

03 de septiembre 2017 , 11:13 a.m.

Una periodista de EL TIEMPO se puso en los zapatos de los infractores del Código de Policía, que tienen, como si de un comparendo de tránsito se tratara, dos opciones frente a sus multas: asistir a un curso pedagógico para conmutar la sanción o recibir descuento y pagar.

La mayoría prefiere asistir al curso, sin imaginar que muchas veces lo que les espera es una verdadera pesadilla.

Por eso decidí llegar a la Casa de Justicia de Suba, en la avenida Boyacá n.° 99-24, a las 8:30 a. m., media hora antes de que empezara el tercer curso de la mañana, y justo detrás de mí fueron llegando grupos de jóvenes que, entre el afán y la confusión, buscaban quien los orientara sobre lo que tienen que hacer para quitarse ese comparendo de encima.

–Buenos días, vengo para lo del comparendo.

–Deme su número de cédula. No lo han subido al sistema, tiene que ir al CAI donde le impusieron el comparendo y buscar al policía para que lo haga.

–Pero, si el policía me dijo que viniera en los siguientes cinco días hábiles a hacer el curso.

–Señor, pero no han reportado el comparendo en el sistema. O vaya entonces a la alcaldía local.

–Allá me dijeron que viniera para acá, ¿por qué lo ponen a voltear a uno?

Esa fue una airada conversación entre uno de los funcionarios de la casa y un ciudadano que, de muy mal humor, impotente por la falta de información y ante la mirada de todos, decidió abandonar el recinto.

Y como él, varios se ven perjudicados por lo mismo, pues, mientras más tiempo se demore el policía en reportar la multa, menos tiempo tienen los infractores de asistir al curso para conmutar o recibir el descuento. Y como si fuera poco, les toca a ellos mismos buscar en el CAI al uniformado que les puso el comparendo y pedirle que haga la gestión.

Pero tampoco faltaron los desinformados y despistados, y, aunque este fue el único altercado de la mañana, no fue la única vez que, pacientemente, el funcionario y hasta el celador de la casa respondieron las preguntas de los asistentes.

Una joven ciclista, por ejemplo, llegó decidida a hablar con quien correspondiera para decirle que no estaba de acuerdo con la multa, y aun después de recibir el curso pedagógico mantenía firme su propósito, hasta que la encargada de la conmutación de los comparendos le explicó que su multa era tipo 1 y, por haber hecho el curso, no tenía que pagar nada. Con una expresión de júbilo reclamó el certificado y se fue.

Más tarde, y después de esperar cerca de 20 minutos, un muchacho con amplia sonrisa se levantó de la silla en la sala de espera y se acercó a la recepción a preguntar. El comparendo que tenía en la mano, y que tuvo desde quién sabe cuándo, era uno de los que impusieron los uniformados en la etapa pedagógica de la implementación del código, y si no lo hubiera leído habría asistido, a regañadientes, a un curso de más de una hora para conmutar una multa que ni siquiera le estaban cobrando.

El curso

Después de media hora de espera, y en medio del desespero de los que pidieron permiso en el trabajo, o faltaron a clase o cancelaron algún compromiso, a las 9:30 a. m. un hombre se paró en la puerta y nos invitó, a los diez muchachos y a mí, a que pasáramos para dar inicio al curso.

Contra lo que esperaba, dicho curso fue apenas un espacio de risa y charla en el cual nos explicaron que no éramos malos ciudadanos por estar ahí sentados y haber infringido la norma, que eran muy importantes nuestros valores para una buena convivencia en la ciudad y, sobre todo, lo más importante de la jornada: que el desconocimiento no exime a nadie del cumplimiento de la norma.

En la esquina, recostado a la pared, entre dormido y despierto, estaba Sebastián, uno de los tantos muchachos que a diario se cuelan en TransMilenio y ni se enteraron de que a partir del pasado 1.° de agosto ese comportamiento les iba a salir costoso.

“Fue el viernes 25 de agosto: me estaba colando en la estación de Campiña cuando un policía se acercó; al principio fue grosero y hasta me amenazó con llevarme a un Centro de Traslado por Protección, me hizo el comparendo y ya”, relató Sebastián, quien reconoció que, como todos sus compañeros del curso, ni había leído el código ni tenía idea alguna de cuáles son los comportamientos en los que no puede incurrir porque lo multan.

“¿Uno puede grabar al policía cuando le está haciendo el comparendo? ¡Ja!, pero uno llega a hacer eso y se enojan más esos manes”, decían mis compañeros mientras la profesional nos invitaba a empoderarnos de nuestros derechos.

Una vez terminamos el curso, en la sala contigua al salón nos esperaba una señorita con las cédulas y los certificados para conmutar la multa y hacer efectivo el respectivo descuento, que, según los funcionarios, se hace efectivo inmediatamente. Precisamente, esta es una de las más importantes mejoras que ha tenido el sistema en este primer mes de implementación, pues días antes muchos ciudadanos tuvieron que esperar varios días para que al pagar la multa se hiciera efectivo el descuento.

Una hora y quince minutos pasaron; la profesional a cargo dio sus últimas recomendaciones, entre estas que procuraran no regresar tan pronto, y aunque en ese lapso de tiempo muchos dejaron de hacer cosas importantes en sus vidas, la tranquilidad de no tener que sacar de sus bolsillos hasta 700.000 pesos por un error que cometieron fue lo más valioso que lograron esa mañana.

Estas son las infracciones más frecuentes

1. Consumo de licor

Conforme al numeral 7 del art. 140 del Código de Policía, quienes consuman bebidas alcohólicas o sustancias psicoactivas en espacios públicos tendrán que pagar una multa tipo 2. Según el balance más reciente por esta infracción se han impuesto 2.895 comparendos en este primer mes.

$ 196.720
Este es el valor de la multa para quienes no acaten la norma. Si asiste al curso, se le conmutará la sanción.

2. Porte de armas

Entre el 1.° y el 30 de agosto, la Policía Metropolitana de Bogotá ha impuesto 1.759 comparendos a ciudadanos que portaban armas o sustancias peligrosas sin ningún permiso ni autorización. De la cantidad de comparendos impuestos, solo se han registrado 2 pagos por 393.450 pesos.

$ 196.720

Quienes no cumplan el numeral 7 del artículo 27 deberán pagar multa tipo 2. Se puede conmutar.

3. Colarse en TransMilenio

Quienes están acostumbrados a usar TransMilenio sin pagar el pasaje deberán tener en cuenta que desde el pasado 1.° de agosto podrán ser sancionados con una multa tipo 2 por esta conducta. Según las autoridades, hasta el momento van 669 comparendos y solo 3 reportes de pagos.

$ 196.720

Como es una sanción tipo 2, también es conmutable con un curso pedagógico en las casas de justicia.

4. Espacio público

El numeral 4 del artículo 140 del código estipula que quien ocupe de manera ilegal el espacio público, en violación de las normas vigentes, se enfrentará a una multa tipo 1. El balance más reciente indica que los policías han impartido 577 comparendos y solo se han reportado dos pagos por $ 147.543.

$ 98.362
Este es el valor de la multa menos grave, que, al igual que las de tipo 2, pueden ser conmutadas en su totalidad.

5. Hacer necesidades fisiológicas

Con una multa tipo 4 serán sancionadas aquellas personas que, en vez de acudir a un lugar público, hagan sus necesidades fisiológicas en la calle. Hasta el 30 de agosto se impusieron 560 comparendos por esta infracción, y solo han pagado 68.

$ 768.880

Los infractores podrán recibir un descuento del 25 por ciento si asisten a los cursos pedagógicos.

Tenga en cuenta que...

Primero:

Si va pagar, descargue el recibo en la página web www.lico.scj.gov.co. Si paga en los cinco días hábiles siguientes, tiene descuento del 50 por ciento.

Segundo:

Si va conmutar la multa, asista a un curso pedagógico, los primeros cinco días hábiles, en las casas de justicia de Kennedy, Usme, Los Mártires, Fontibón y Suba, entre las 7 a. m. y las 4 p. m. Si la multa es tipo 1 o 2, con el curso no tendrá que pagar nada. Si es tipo 3 o 4, tendrá un descuento del 25 %.

Tercero:

Si va a apelar la sanción porque no está de acuerdo, acérquese a la alcaldía de la localidad donde usted infringió el código y apele con un inspector de Policía. Debe hacerlo en los siguientes tres días hábiles.

Recuerde que si pasa un mes sin pagar, será reportado como moroso.

ANA MARÍA OCORÓ LOZADA
Periodista de EL TIEMPO

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