Bogotá
ANÁLISIS UNISABANA
Logo de la Universidad de La Sabana

¿Está Bogotá preparada para un terremoto como el que afectó a México?

Colombia se encuentra dentro de una de las zonas con mayor actividad sísmica en el mundo.

Terremoto en México

Bogotá no cuenta con rutas eficientes para transportar personas heridas a los centros de atención en caso de una emergencia.

Foto:

Julian Espinosa / EL TIEMPO

06 de octubre 2017 , 09:38 a.m.

Un terremoto es un fenómeno natural que consiste en el movimiento repentino de la superficie terrestre. Estos ocurren debido al rompimiento y deslizamiento de las placas tectónicas para liberar energía que se han acumulado durante largos periodos de tiempo. Los sismos son fenómenos de ocurrencia imprevisible frente a los cuales se requiere estar preparados para responder de manera rápida y eficaz.

Colombia es atravesada por el cinturón de fuego del pacifico, que es la zona de mayor actividad sísmica del planeta. Entonces en nuestro país, la comunidad, los organismos de control, los líderes y la nación en general deben reconocer la posibilidad de ocurrencia de un terremoto. Debemos asumir nuestra ubicación dentro de una de las zonas con mayor actividad sísmica en el mundo.

El pasado 31 de agosto se cumplieron 100 años desde que Bogotá se vio afectada por un terremoto de magnitud 6,7. En este evento se registraron más de 300 edificaciones con daños moderados y 40 colapsadas. Conviene entonces preguntarse, ¿está Bogotá preparada para un terremoto?

Gracias a la experiencia de terremotos pasados, expertos a nivel mundial han identificado los elementos críticos que definen el nivel de preparación de una ciudad para responder ante un terremoto. Revisemos como esta Bogotá en estos aspectos:

1) Cantidad de construcciones sísmicamente vulnerables. Estas corresponden principalmente a construcciones informales y construcciones previas a los códigos de diseño sismo-resistente. En Bogotá, se estima que existen cerca de 8.000 hectáreas de construcción informal, de las cuales cerca de 1.800 fueron construidas entre 1990 y 2010. Las estimaciones indican que más de 2 millones de habitantes residen en estas construcciones informales.

2) Nivel de preparación de la ciudadanía y las entidades. Se refiere a la existencia de planes de acción y procedimientos a seguir para el antes, durante y después de un terremoto. Por ejemplo, ¿cuentan las empresas, establecimientos educacionales, centros comerciales en Bogotá con planes de acción ante terremotos? En este aspecto aún hay trabajo por hacer para mejorar la preparación de la comunidad no sólo en Bogotá, sino de toda Colombia.

3) Condición estructural de edificaciones indispensables. Estas comprenden todas las edificaciones necesarias para atender la emergencia y preservar la salud, seguridad y atención de la población después de un sismo. Bogotá no cuenta con estudios de diagnóstico estructural de hospitales y clínicas lo suficientemente detallados. El funcionamiento de los hospitales después de un terremoto es indispensable, en consecuencia debe priorizarse destinar recursos la adecuación sismo-resistente de estas estructuras en la ciudad de Bogotá.

4) Estado y capacidad de respuesta de las líneas vitales de infraestructura. Estas líneas proveen servicios esenciales a la comunidad, tales como energía,
acueducto y alcantarillado, transporte y telecomunicaciones. En Bogotá, preocupa la capacidad de respuesta del sistema de vial ante una emergencia. La ciudad no cuenta con rutas eficientes para transportar personas heridas a los centros de atención en caso de una emergencia.

5) Existencia escenarios de riesgo sísmico probabilístico. Muchas ciudades en el mundo cuentan escenarios de riesgo sísmicos probabilísticos. Estos son herramientas que permiten planificar la respuesta de la ciudad luego de ocurrido un terremoto. En Colombia, solo Antioquia cuenta con un escenario de este tipo, que fue realizado considerando sólo el inventario de casas de mampostería.

Examinando los cinco puntos anteriores puede afirmarse que en Bogotá hay muchos aspectos que mejorar para poder enfrentar un terremoto como el que sacudió a México el pasado 19 de septiembre o en Bogotá hace 100 años. Más que una razón para preocuparse, esta debe ser una motivación para emprender las acciones necesarias para estar debidamente preparados.

Debemos asumir la tarea de prepararnos y para ello hay tres aspectos que debemos priorizar. El primero es diagnosticar y atender el problema de las construcciones informales y aquellas construidas antes de que entrara en vigencia el reglamento de construcción sismo resistente. El segundo es evaluar el estado de las edificaciones indispensables para rehabilitar y reforzar aquellas que así lo requieran.

Finalmente, se necesita crear consciencia en la ciudadanía que la tarea de ser una ciudad resiliente y sostenible es responsabilidad de todos.

ORLANDO ARROYO
Universidad de La Sabana

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA