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'Colombia no se sabe preparar para las grandes reformas'

La directora de la Corporación Excelencia a la Justicia (CEJ), Gloria María Borrero, advierte que el riesgo de "colapso" del sistema penal acusatorio se podría repetir, por ejemplo, en el nuevo Código Contencioso Administrativo, que arranca el 12 de junio próximo.

30 de abril 2012 , 12:00 a.m.

¿Qué pasa con el sistema penal acusatorio? El Estado fracasó en la implementación del sistema penal, muestra índices de congestión al borde del colapso y es el momento en que no se sabe cuáles son sus reales necesidades y cómo impulsarlo. La Fiscalía y el Consejo Superior de la Judicatura titubean cada vez que se les pregunta.

¿Cuál es la magnitud de la congestión? Hoy hay represados en la Fiscalía casi un millón y medio de procesos. Incluso ya se han presentado casos que han prescrito y ese atraso pasó a los jueces.

Eso se ve en el incremento de aplazamientos injustificados en las audiencias.

¿Por qué se ha llegado a este punto? El sistema arrancó hace 10 años con problemas en su implementación y los elementos buenos que tenía han tenido retrocesos por reformas legales. Los bandazos del Congreso van de ser o muy laxos o muy ojo por ojo, diente por diente. El principio de oportunidad no se está aplicando, hay un estancamiento en el cambio de mentalidad de los jueces. Además, falta una política criminal que dé lineamientos. Esto está en la ley y no se ha cumplido. ¿Qué consecuencias genera esta crisis? Si el país no fue capaz de sostener el modelo penal acusatorio, sería conveniente aplazar la puesta en marcha de los nuevos cambios en la justicia.

Por ejemplo, el contencioso administrativo, que arranca en junio y no nos hemos preparado a pesar de que el legislador dio año y medio para su implementación. ¿Fue un error cambiar el modelo penal? No. El sistema que nos rige, más que haber estado mal concebido, se ha visto afectado por el fracaso del Estado en su implementación. Aquí lo que vemos es que Colombia no se sabe preparar para las grandes reformas, no aprendemos de lecciones recibidas y todo lo dejamos a mitad de camino. A trancazos cumplimos las normas, y como no funcionan las volveremos a modificar