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La seguridad funcionó como un 'relojito'

Los rostros de satisfacción de las personas responsables de la seguridad en la VI Cumbre de Las Américas, como el comandante de la Fuerza Naval del Caribe, almirante César Narváez; el comandante de la Regional Ocho de la Policía Nacional, general Ricardo Restrepo, así como también la del alcalde Campo Elías Terán, era suficiente para saber si los resultados habían sido positivos o no.

17 de abril 2012 , 12:00 a.m.

"Damos un parte de victoria", dijo el alcalde Terán Dix en la rueda de prensa que se convocó para dar el balance de la Cumbre en materia de seguridad. En total fueron más de 20.000 hombres del Ejército Nacional, Armada, Fuerza Aérea y Policía Nacional, quienes por más de ocho días permanecieron con un dispositivo día y noche en mar, tierra y aire, y también en los ámbitos subacuático y fluvial.

"No es mentira lo que dijo el Ministro de Defensa: había un agente de la Fuerza Pública cada 50 metros, y eso sirvió para el éxito al final de la jornada", resaltó el mandatario.

Según los responsables de la seguridad en la Cumbre, fue tan exitoso el balance, que los dos pequeños petardos en las afueras de la ciudad que estallaron en la noche del viernes, no tuvieron ninguna trascendencia.

Las operaciones de seguridad en tierra a cargo del Ejército, la Armada y la Policía, incluyeron patrullajes y puestos de control en Cartagena, en sus vías de acceso, así como en los límites con los departamentos de Sucre, Atlántico y Córdoba. En el esquema marítimo la Fragata ARC Antioquia recibió el reporte de las unidades de reacción rápida de Guardacostas que realizaron patrullajes diurnos y nocturnos para inspeccionar las embarcaciones que ingresaron y salieron de la bahía. Según el comandante de la Fuerza naval del Caribe, el almirante Narváez, en total fueron revisadas más de 900 motonaves, tanto en el mar, como en los ríos Magdalena, Cauca, San Jorge y el Canal del Dique.

Los buzos tácticos también estuvieron las 24 horas del día realizando inspecciones subacuáticas a puentes y muelles, sin encontrar ningún artefacto que pudiera alterar el desarrollo de la Cumbre. Por su parte, los tiradores de alta precisión tanto de la Armada como de la Policía, se ubicaron en techos, edificios, azoteas y sitios estratégicos para tener una visual constante de los mandatarios y sus caravanas y así apoyar los primeros anillos de seguridad.

La Policía, por su parte, con un esquema de 7.500 hombres apoyados por robots, detectores radioactivos, caninos antinarcóticos y cámaras por toda la ciudad, fue decisiva en la seguridad tanto de los Jefes de Estado como de los demás visitantes y sitios donde se realizaron los eventos