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Un diálogo inédito sobre lucha antidrogas

15 de abril 2012 , 12:00 a.m.

Luis Guillermo Forero Enviado especial de EL TIEMPO Cartagena. Los presidentes de Colombia y Estados Unidos, los países reconocidos por décadas como el principal productor de cocaína y el mayor consumidor de drogas, respectivamente, se sentaron ayer, de cara al mundo, para hablar, en un hecho sin antecedentes, sobre la necesidad de replantear la lucha contra el narcotráfico.

Durante un panel con empresarios del continente en la Cumbre de las Américas, en Cartagena, Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, y Barack Obama, de Estados Unidos, expresaron sus puntos de vista sobre este tema, que no formaba parte de la agenda oficial del encuentro, pero que terminó convirtiéndose en uno de los principales asuntos de debate de los mandatarios.

Santos y Obama tienen posiciones diferentes sobre ese problema, que fueron divulgadas como antesala del encuentro. Pero, no obstante la distancia que separa sus posturas, también hay coincidencias, que ayer afloraron.

El mandatario colombiano ha sido uno de los más decididos promotores de abrir un "debate global" para examinar si la "guerra contra las drogas", estrategia desplegada por Washington desde hace 40 años, basada en la represión, es la más idónea; Obama, en cambio, es radical en la defensa de esa política.

De hecho, más que una propuesta específica sobre qué hacer con este problema, Santos llegó a Cartagena con la idea de profundizar el debate. "Tenemos la obligación de ver si estamos haciendo lo mejor que podemos hacer, o si hay alternativas que puedan ser más eficaces", dijo en presencia de Obama y ante más de 500 empresarios del continente.

Cuando le correspondió el turno, Obama fue categórico al negar cualquier posibilidad de avanzar hacia la legalización o despenalización. "Mi postura personal y la de mi gobierno es que la legalización no es la respuesta. De hecho, si uno considera cómo ocurriría esto, en la práctica veremos que habría un comercio masivo de drogas que dominaría a muchos países, sin límites sobre su operación, y esto podría ser mucho más dañino que las condiciones que existen en este momento", expresó.

Las observaciones de Santos y Obama sobre este tema, en vivo y en directo, ante un auditorio tan calificado, se convirtieron en uno de los instantes de mayor expectativa de la Cumbre.

Pero hubo un momento en que, a pesar de sus diferencias, Santos y Obama parecieron coincidir. Los dos estuvieron de acuerdo con hacer "el debate".

"Tenemos la obligación como mundo, no como país, de analizar si lo que estamos haciendo es lo mejor que se puede. De pronto llegamos a la conclusión de que dentro de muchos males este es el mal menor y seguimos haciendo lo de hoy; pero de pronto, con un análisis objetivo, riguroso, podemos llegar a otra conclusión", concluyó Santos.

Aproximándose un poco a esta idea, Obama respondió: "Nosotros estamos conscientes de nuestra responsabilidad en este tema y creo que es completamente legítimo entablar una conversación sobre si las leyes que existen ahora en vigor son leyes que quizá estén causando más daños que beneficios en algunos campos".

Un poco más tarde, al declarar oficialmente abierto el encuentro, Santos concluyó: "Esta cumbre no va a resolver ese tema, lo doy por un hecho, pero puede ser el punto de partida para una discusión que llevamos aplazando demasiado tiempo".