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Las nuevas pistas en robo de avión

15 de abril 2012 , 12:00 a.m.

Martín Orrego Parra, el piloto privado que el 20 de marzo pasado denunció el robo de su avión de un hangar del aeropuerto Eldorado, el más custodiado del país, podría resultar enredado por el insólito caso.

Orrego Parra aseguró tres días después del supuesto robo que fue suplantado por delincuentes que sacaron -con un plan de vuelo original y perfectamente autorizado- su nave, un Beechcraft 300 de matrícula HK-4406.

A un mes después de la pérdida del avión y a una semana desde que estalló el escándalo, la Fiscalía tiene a 18 personas indiciadas, entre ellas varios funcionarios públicos, como supuestos facilitadores de un vuelo ilegal cuyo destino y objetivos aún no se establecen. Y aunque Orrego no está en esa lista, tendrá que explicar varias aparentes inconsistencias en su versión. Fuentes cercanas al proceso señalaron que una de las seis personas que ese sábado abordaron el avión en el hangar de Horizontal de Aviación presentó un pasaporte a nombre de Martín Orrego Parra. Esa persona superó sin problemas los controles realizados por Policía y Migración. De ahí se ha desprendido una nueva hipótesis que, de probarse, daría un giro a la investigación que adelantan Fiscalía, Aerocivil, Policía y Fuerza Aérea. Con las grabaciones de las cámaras de seguridad ubicadas en la zona de hangares y las rampas de acceso al aeropuerto, se buscará determinar si Orrego estaba en el grupo que despegó en la madrugada del 17 de marzo rumbo a Roatán (Honduras) y que terminó haciendo una escala no autorizada en Urabá.

El piloto denunció no solo la pérdida de su avión, sino la de su pasaporte.

Supuestamente, ocurrió lo mismo con los documentos de su copiloto. Ahora, se investiga si en la parada de apenas diez minutos que hizo el avión en el aeródromo El Cedro de Carepa (Antioquia) el hombre pudo abortar su viaje y volver por tierra a Medellín, lo que podría encajar con la demora para poner la denuncia. El objetivo sería reportar la perdida de su aeronave, dado que para ese momento ya existía la alerta sobre la ruta no autorizada que había tomado el avión. En la denuncia, Orrego aseguró que estaba en Medellín y que a su regreso a Bogotá no encontró el avión.

La que sí está claro es que la parada en Carepa estaba perfectamente planeada por los que iban en el Beechcraft. Hay dos hipótesis: que allí se habría sumado otro pasajero, posiblemente un jefe de los 'Urabeños', o que recogieron un cargamento de droga.

Por ahora, los más enredados son los tres vigilantes de la concesión Airplane, que maneja el aeropuerto El Cedro, y que ya fueron retirados de sus funciones.

Uno era el que tenía a cargo la seguridad de la pista, que solo funciona de día. Pese a eso, ese día prendió a la madrugada las luces de la pista. Alertados por el inusual aterrizaje a esas horas, varios policías de Carepa llegaron hasta la pista, justo en el momento en el que el avión volvía a tomar vuelo. El vigilante intentó convencerlos de que se trataba de un avión de la Fuerza Aérea, versión que quedó aún más en entredicho cuando fue requisado y le hallaron siete millones de pesos. Ahora, autoridades buscan al despachador del hangar, quien tramitó ante la Aerocivil el plan de vuelo y quien habría desaparecido.