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Estrategias canallas para robar

Los delincuentes son cada vez más sagaces para robar a sus víctimas. No conformes con amenazar a los ciudadanos con armas blancas y de fuego, utilizan toda clase de estrategias para cumplir su cometido.

14 de abril 2012 , 12:00 a.m.

Las drogas o las actuaciones, estrategias de antaño pero perfeccionadas, son los principales mecanismos para saquear las cuentas en los cajeros e intimidar a las personas haciéndose pasar por agentes de policía o funcionarios que necesitan realizar procedimientos de embargo o que van tras un delincuente.

Según fuentes de la Policía Metropolitana, lo que más se roban son pesos colombianos y celulares. El mayor Rafael Torres, del Grupo de Intervención contra el Hurto de Personas, dijo que "las modalidades son las mismas, pero mejor maquilladas".

Explicó que las llamadas a las empleadas del servicio y a las secretarias, 'la llamada millonaria', 'el paquete chileno' y el engaño de los ladrones que se disfrazan de agentes del CTI o de funcionarios de empresas de servicios públicos suceden frecuentemente. Por eso, Torres recomienda a los ciudadanos pensar con lógica cada vez que se sientan expuestos a una situación de riesgo. "Por ejemplo, si un sujeto llega diciendo que va a realizar un allanamiento, la persona le puede decir que constitucionalmente tiene el derecho a llamar a un abogado o que primero va a llamar a la línea 123 a comprobar identidades. Lo mismo si les llegan con el cuento del embargo", sostuvo.

A quienes son víctimas en establecimientos públicos, el mejor consejo de la Policía es la prevención. "No es bueno ir con bolsos grandes, maletines o elementos llamativos, como portátiles o celulares de lujo. Es mejor ir con la menor cantidad de objetos posibles", señaló Torres. - Estos casos sucedieron en Bogotá 1-Embargos El 23 de febrero, a las 11 de la mañana, llamó a mi oficina una mujer. Le dijo a mi asistente que era mi amiga y que quería ayudarme porque me iban a embargar. Ella, en forma ingenua, le entregó todo: plata, computadores y hasta su anillo de grado. 2- Drogas Saliendo de un bar en Chapinero, un sujeto negro me secuestró y me drogó con un tranquilizante que mezcló con agua y cerveza. Durante tres días me tuvieron encerrado en un cuarto pequeño. Luego de robarme me tiraron cerca de mi casa. Quedé con secuelas graves de salud.

3- Barras bravas Yo venía del aeropuerto Eldorado. Antes de bajarme escondí mi celular y me bajé en el puente peatonal frente a la Secretaría de Educación, donde me encontré con hinchas del América de Cali. Con puñal en mano, uno de ellos me robó el celular y todo mi dinero. Huyeron en taxi.

4-Casas de cambio Soy venezolana y me fui con dos amigas a Bogotá. Cuando cambiábamos un dinero en una casa de cambio, me di cuenta de que un hombre me tomaba una foto. Un policía le hizo borrarlas, pero sospecho que el cajero era cómplice. Nos dijeron que nos estaban marcando.

5-'flasheros' En un bar de la calle 85, un grupo de doce personas jóvenes y bien vestidas, que se divertían al lado de mi mesa, arrastraron mi bolso y me robaron todo.

El personal del lugar no hizo nada; por eso sospecho complicidad. La Policía nos dijo que eran 'flasheros', que roban y luego les pasan los objetos a sus cómplices.

6-supuestos policias Cuatro hombres que se hicieron pasar por miembros de la Policía de civil me robaron 350 euros. Eso me pasó frente a un centro comercial. Hice la denuncia en Paloquemao y dije que podía identificar a los individuos si tenían los videos del centro comercial. La demanda nunca avanzó.

7-limpiavidrios En la avenida Caracas con calle 76, un limpiavidrios le pegó con un palo a mi ventana por no darle monedas y, luego, otro hombre armado me quitó el celular.

Le conté a un policía, pero lo que me dijo hizo que me fuera sin denunciar: "¿Cómo se llamaban los atracadores?".

8-bahías Parqueé mi carro en una bahía mientras compraba unos víveres. Le rompieron el vidrio y me robaron la billetera, el bolso de mi esposa y una llanta con rin de lujo. Por testigos supe que los delincuentes se trasladaban en una camioneta blanca. La denuncia fue una tortura.