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El computador que acerca a las universidades

La tecnología computacional está puesta al servicio de la ciencia. Es así como importantes investigaciones que realizan diferentes universidades del departamento y el país, que a su vez trabajan de manera conjunta, lo hacen gracias a esta herramienta.

10 de abril 2012 , 12:00 a.m.

El Apolo, un super computador que fue instalado en la Universidad Eafit hace más de un mes, es una muestra de su importancia.

El Apolo tiene la capacidad de 160 computadores convencionales y fue donado por la Purdue University de Estados Unidos. Además de estar al servicio de los estudiantes de ingenierías, en el corto tiempo que lleva en la ciudad, ha hecho importantes aportes en proyectos como la búsqueda de la vacuna contra la leishmaniasis, o el de generación de energía alternativa en el Chocó.

El primer caso es una investigación liderada por un grupo de la Universidad de Antioquia que, a través de un software que cualquier persona puede descargar, se dona tiempo libre desde un computador. Esto para dar capacidad en la búsqueda y cotejo de información en un proceso donde se deben cruzar unas 43 mil proteínas con 600 mil medicamentos para hallar un resultado. El aporte que ha hecho el Apolo, al donar su tiempo libre en tres semanas, es el equivalente a diez años de cálculo.

"En este momento el proyecto lleva en el mundo el equivalente a 9.000 años de búsqueda, de los cuales el Apolo ha aportado el 1 por ciento, pues este hace las veces de 160 computadores concentrados en resolver un mismo problema. Este es un primer paso que da la ciencia en la ciudad para generar soluciones y resultados aplicables a problemas reales de hoy, todo con la ayuda de la tecnología", asegura Juan Guillermo Lalinde, profesor de informática y sistemas de Eafit.

Para el caso de generación de energía en el Chocó, esta semana se pondrá en funcionamiento una plataforma.

En ella un equipo de aproximadamente 45 personas de las universidades Eafit, Antioquia, Católica del Norte y Tecnológica del Chocó crearán una organización virtual donde a través de discusiones conjuntas, planteamientos de problemas y necesidades buscarán la forma de crear fuentes de energía viables para la comunidad marginal de este departamento, así como para los nativos.

El profesor Lalinde destaca cómo esta es una buena herramienta que todo el país debe aprovechar, "pues es única en Colombia y puede ser muy útil a la hora de hacer ciencia", agrega