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En el departamento se siguen violando Derechos Humanos

De las 89.750 personas desplazadas en Colombia durante el primer semestre del 2011, 34.333 fueron en Antioquia. Esta cifra lo convierte en el departamento con más desplazados en el país. Así consta en el informe de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes) del año pasado.

09 de abril 2012 , 12:00 a.m.

Medellín fue la ciudad con más recepción de esas víctimas, con 14.902. Seguido por Bogotá donde llegaron 11.215 personas. A Amalfi y Anorí, Nordeste del departamento, arribaron 11.865.

El municipio con mayor número de desplazamientos forzados fue Tarazá con 3.132 personas.

La capital antioqueña no se salvó del flagelo. Según la Personería de Medellín 8.434 personas fueron obligadas por combos y bandas criminales a salir de sus hogares hacia otras zonas de la ciudad.

De estas, 3.307 fueron mujeres. Los niños son las principales víctimas: solo en 2011 fueron desplazados junto a sus familias 2.624 menores de 10 años.

Por otro lado, a la Personería también le preocupa la situación de la Ley de Verdad, Justicia y Reparación. Para el Ministerio Público el Estado debe fortalecer los instrumentos jurídicos que ayuden a esclarecer las desapariciones forzadas perpetradas por grupos ilegales.

Y es que, según datos de la fundación Madres de la Candelaria, en el departamento hay 1.156 desaparecidos. Las cifras de la Fiscalía General de la Nación revelan que hasta octubre del 2011 se habían hallado en el país 307 fosas comunes con 4.336 cuerpos de desaparecidos. De esos, 745 estaban en Antioquia, pero el mayor inconveniente que han encontrado las autoridades está en la identificación: hasta octubre del 2011 solo se sabían los nombres de 300 personas. Por su parte, en Medellín hubo -según la Personería- 199 desapariciones forzadas el año pasado.

Otro de los temas que preocupa en la ciudad es la situación de los defensores de Derechos Humanos pues 93 líderes sociales han sido víctimas de intimidaciones . Todos los datos corroboran que, pese a los esfuerzos de los Gobiernos territoriales y el Nacional, falta mucho para defender y proteger a las víctimas y a sus líderes