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El Emisor discute cómo parar crédito de consumo

Ante las evidencias de que las familias colombianas se están endeudando de manera acelerada con el sistema financiero, el Banco de la República tiene una preocupación creciente de que ese fenómeno pueda terminar golpeando de manera muy severa la estabilidad de la economía y de las propias instituciones crediticias.

09 de abril 2012 , 12:00 a.m.

Por eso -y pese a que la morosidad de los deudores aún es baja y dista de los niveles de la crisis de 1999-, en la junta directiva del Emisor empezaron a escucharse propuestas sobre la forma de frenar lo más rápido posible el auge del crédito de consumo, es decir, aquel destinado a la compra de bienes como automóviles, electrodomésticos, ropa, viajes, etc., o el que está disponible en las tarjetas de crédito. Uno de los codirectores del banco, Carlos Gustavo Cano, propuso fijar un encaje al crédito de consumo, con lo que se lograría ponerle un 'freno de mano' inmediato al endeudamiento de los hogares con la banca comercial. Hoy, las obligaciones de los colombianos por consumo superan los 60 billones de pesos, cuando hace cinco años esa cifra apenas rondaba los 27 billones. "No se trata de un encaje a los depósitos como cuentas corrientes, cuentas de ahorro y CDT, que son indiscriminados porque afectarían la totalidad de las captaciones, sino un encaje a la colocación de créditos, específicamente de consumo, que ordinariamente se otorgan por el sistema de libranza y bajo la conocida modalidad de libre inversión, e incluye obviamente el crédito a través de las tarjetas", dice Cano. Evidentemente, el usuario recibe la totalidad del crédito solicitado, pero la entidad financiera congela de inmediato una parte de sus recursos en el Banco de la República, con lo que disminuye su capacidad de financiación.

Otra propuesta que se debate entre las autoridades económicas para frenar el endeudamiento de los hogares es la posibilidad de imponer un límite máximo al crecimiento de la cartera de consumo de los intermediarios de crédito. Actualmente, la cartera de ese tipo de préstamos crece a un ritmo cercano al 25 por ciento anual, o sea, siete veces más que la inflación y cuatro veces la tasa de crecimiento de la economía. El hecho es que la sola estrategia de aumentar la tasa de interés de referencia del Emisor (nueve veces en un año) no ha surtido los efectos esperados en el crédito de consumo, mas sí en el comercial, es decir, aquel destinado a las empresas, porque estas son más sensibles que las personas al costo del endeudamiento con la banca. Cifras del Banco de la República indican que mientras la cartera de las empresas crecía al 24 por ciento anual a mediados del año pasado, ahora lo hace al 16 por ciento.

A la banca no le gusta 'ES MEJOR LA LIBRE COMPETENCIA': COLPATRIA.

La idea de imponer controles al crédito no les gusta a los banqueros, y menos vía encajes. El presidente de la junta directiva del Grupo Aval, Luis Carlos Sarmiento, señaló que ese tipo de medidas se ha ensayado muchas veces con un resultado "desastroso". "Es una formula que no beneficia a nadie, pues lo que se hace es esterilizar el dinero. Busca encarecer el crédito, pero si se encareciera pagándoles más rendimientos a los ahorradores, uno lo encontraría más razonable"explicó. El presidente del Banco Colpatria, Santiago Perdomo, dice que se debe dejar todo a la libre competencia