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Empeora seguridad en El Catatumbo

La delicada situación de orden público que vive la región del Catatumbo, en Norte de Santander, se agudizó en las últimas horas.

04 de abril 2012 , 12:00 a.m.

Un nuevo atentado a la infraestructura petrolera, la amenaza a una misión médica, el desplazamiento de habitantes de un corregimiento y la muerte ayer de una embarazada, que se sumó a la de un niño, por un atentado de la guerrilla la semana pasada, han prendido las alarmas sobre la situación de seguridad.

El primer hecho ocurrió la noche del lunes, cuando presuntos guerrilleros de las Farc volaron dos tramos del oleoducto Río Zulia-Ayacucho, hecho que obligó a la empresa Petróleos del Norte, encargada del tubo, a parar el bombeo de crudo e instalar barreras de protección para evitar que se contamine el río Catatumbo. Con este ya son 15 los atentados este año contra infraestructuras petroleras en el departamento.

Zunilda Acosta, de 33 años y con cuatro meses de embarazo, falleció ayer tras haber resultado herida la semana pasada en un atentado de las Farc en el que también murió Ángel Ballesteros, de 3 años. Este atentado obligó a varias familias del corregimiento San Pablo a desplazarse hacia poblaciones vecinas como Ocaña y Convención. La alcaldesa de este último municipio, Marcela Ballesteros, confirmó que al casco urbano están llegando familias de la zona rural de Teorama. La mandataria lanzó un llamado al Gobierno para que brinde asistencia humanitaria a estas familias. Médicos y enfermeras del hospital de Convención denunciaron ser víctimas de amenazas. Muchos de ellos no se atreven a salir del centro hospitalario y 5 renunciaron