Archivo

Pasos de caimán grande

03 de abril 2012 , 12:00 a.m.

Si no fuera porque está de por medio la supervivencia de una especie catalogada en grave peligro de extinción, no escribiría esta nota.

La Universidad Nacional, para mí la mejor de Colombia, lleva muchos años estudiando el caimán llanero para salvarlo, lo que se logrará devolviéndolo a su medio natural. Otras personas quieren colaborar en esta empresa y la Nacional les niega validez.

En la polémica surgida al respecto, el Consejo de Facultad de la Facultad de Ciencias de la U. Nacional acaba de publicar una carta contestando un artículo mío. Me llamaron muchas personas, entre ellas algunos profesores de la universidad, aterrados por la flojedad de la carta. A mí, en cambio, me pareció simpática, porque me da argumentos.

En mi artículo, yo defendí y elogié a la Nacional. Recibí muchísimos mensajes en que me felicitaban y me agradecían por defender la Alma Máter. Solo a los firmantes de la carta se les ocurrió que yo ofendía a su universidad.

Entonces, para que sigamos dialogando, les recomiendo que hagan primero un cursito de comprensión de lectura. Yo pensaba que la Estación Roberto Franco, que estudia los caimanes en Villavicencio, y que pertenece a la Nacional, lleva 20 años. Error mío. Los mismos profesores dicen que cumple 50 años.

En medio siglo no ha liberado un solo caimán a su medio natural mientras en Venezuela, en la tercera parte de ese tiempo, se liberaron 8.000 y 2.000 en el hato El Frío. Dicen los de la Nacional que una liberación es muy compleja.

¿Para Venezuela, en el mismo ecosistema y con los mismos problemas, no es compleja? ¿Cuántos siglos más le vamos a dar a esta complejidad? El Llano tiene innumerables caños y ríos, no solo en el Meta sino en Arauca, Casanare y Vichada; el Parque Nacional Natural el Tuparro es otro lugar apto para la liberación.

Los profesores defienden a capa y espada la labor de la señora María Cristina Ardila, encargada de sus caimanes, y ponen en duda la capacidad científica de Rafael Antelo, el responsable de los caimanes de la otra entidad que quiere colaborar. ¡Qué horror! La señora Ardila confesó que no sabe de caimanes y delante de varias personas rompió huevos de estos saurios porque no distingue los fértiles de los infértiles, mientras Antelo se doctoró con tesis sobre caimanes bajo la dirección del eminente científico español Castroviejo, quien fue director del programa El Hombre y la biosfera, de la Unesco, y director del famoso parque Doñana y del hato El Frío.

Antelo es reconocido internacionalmente y trabajó en el hato El Frío y conoce a la perfección el ecosistema llanero. ¿No será -me pregunto yo- que los profesores sienten pasos de caimán grande? Y por lo que vemos en programas de televisión, esos "bichos" son muy peligrosos y destrozan a grandes cuadrúpedos con dos o tres mordiscos.

La otra entidad tiene una magnífica reserva natural en Casanare, rica en toda clase de fauna, posee los medios suficientes y los mueve solo el interés por Colombia y sus recursos y está apoyada nada menos que por el Instituto Humboldt (responsable de las investigaciones sobre biodiversidad), por Parques Nacionales, por la WWF, por la TNC, por Conservación Internacional, por la Fundación Pantera, por la Fundación Omacha, por Corporinoquia y por la Gobernación de Casanare, entre otras entidades.

Mi conclusión: que se haga una investigación seria sobre la efectividad de la Roberto Franco, que sigan ellos con sus caimanes encerrados, si eso es lo que pretenden, y que los otros liberen y liberen y salven la especie y se lo agradeceremos