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Muerte lenta a monumentos

Si Manuel del Socorro Rodríguez volviera a la vida y viera el busto que en su honor se puso en el Parque del Periodista, en el corazón del centro de Medellín, quizá escribiría un artículo nostálgico al son del triste llanto del bandoneón en un tango, o tal vez se tomaría sin pasante un trago doble de aguardiente. La escultura del fundador del periodismo en Colombia tiene rayones por todas partes y de todo tipo, y para colmo su deterioro ya limita con lo ridículo. Ese mismo abandono lo padece la escultura Los niños de Villatina, vecina del busto de Manuel del Socorro.

01 de abril 2012 , 12:00 a.m.

La obra de Édgar Gamboa en homenaje a los ocho niños asesinados en ese marginado barrio de Medellín en 1992, presentada con bombos y platillos en 2003, hoy parece más bien un tributo a la violencia. Y así como esas dos hay decenas de esculturas deterioradas y al parecer olvidadas en Medellín, pese a los esfuerzos de la Alcaldía, que el año pasado destinó 96 millones de pesos para la restauración de varias de estas.

Además del deterioro, otras figuras patrimoniales han sido víctimas silenciosas de los malechores. Por ejemplo, la obra Dama del espejo, ubicada en el Mall de la 76, en Belén: no tiene placa descriptiva, gracias a los ladrones, quienes asechan ese tipo de objetos para venderlos como chatarra.

"Se les roban las placas para venderlas como chatarra por unos cuantos pesos", admitió el general Yesid Vásquez, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.

Según Jorge Chavarría, docente investigador de la Universidad Nacional, la ciudadanía no siente como suyas esas obras. "El arte ya no es algo sagrado y las esculturas hacen parte del mobiliario público. Pero si las personas no se apropian de estas van a sufrir daño", agregó. La dirección de Patrimonio de la Secretaría de Cultura Ciudadana ya sabe de estos problemas y en los próximos días hará una inspección y evaluación de la obra. "Hay gente que ni siquiera se detiene a leer de qué se tratan las obras, pero sí se detienen a dañarlas. Es muy triste porque hacen parte de nuestra historia", expresó María del Rosario Escobar, secretaria de Cultura Ciudadana. Entre 2008 y 2011, esa Secretaría formó 20 grupos de vigías ciudadanos, los cuales, con el adecuado acompañamiento de varias instituciones oficiales y privadas, debían encargarse del padrinazgo del patrimonio cultural de la ciudad, incluyendo las esculturas.

En cuatro años, según el informe del Programa de Memoria y Patrimonio 2008- 2011, fueron restauradas 79 esculturas en Medellín, grupo en el que no ingresó el busto de Manuel del Socorro Rodríguez.

Atenta a todas las denuncias de la comunidad por el deterioro del patrimonio escultural de Medellín, la secretaria de Cultura manifestó que "es importante que los medellinenses se apropien de las obras, las quieran y las respeten, de otro modo será imposible solucionar el problema"