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'No hay temas vedados en los libros de niños'

María Teresa Andruetto no es una escritora de éxitos fáciles. En 1998, cuando publicó Stefano -hoy, un clásico juvenil reeditado, premiado y traducido-, no solo varias escuelas argentinas lo devolvieron por su contenido 'no apto para niños', sino que su editorial amenazó con retirarlo de las librerías.

01 de abril 2012 , 12:00 a.m.

Sus temas son 'incorrectos' para la literatura infantil y juvenil: pobreza, injusticia, violencia e incluso sexo, pero por la manera en que los aborda son capaces de conmover. No en vano, Andruetto es la ganadora del Premio Hans Christian Andersen -conocido como el 'Pequeño Nobel'-, que acaba de ser revelado. .

En ocasiones, se habla de la literatura infantil como un género menor. ¿Qué opina? .

No es un género menor, pero para que no lo sea tenemos que hacer honor a eso que decimos. Hablo de los escritores, que tenemos que entrar con profundidad en nuestros procesos de escritura y ser capaces de descartar lo que tenemos entre manos si no alcanza lo que queremos. .

¿Hay temas vedados en la literatura para niños? .

No. Un niño y un joven pueden leer literatura sobre la muerte, la violencia, el horror, y también sobre el amor y la luminosidad de la vida. El asunto es de qué modo se trata. Si es políticamente correcto o es un cliché, si es plano por lo ambiguo, no importa si es para chicos, jóvenes o grandes, porque pierde calidad. .

¿Qué opina de la llamada literatura 'apta para niños'? .

Ahí hay un problema. Hay estrategias de mercadeo necesarias para que los libros circulen y funcionen, como que se rotulen por edades. El problema es que quien escribe sienta que lo hace para un público de cierta edad y que los padres y los profesores piensen que, porque un libro se recomienda para un público, no se lo puedan acercar a un lector más chico o grande. .

Usted escribe libros de jóvenes que pueden leer los adultos...

Siempre he tratado de horadar encasillamientos y límites que se ponen entre los libros para chicos, para grandes o escritos por mujeres. Son techitos de cristal que están en la literatura. Y, bueno, cuando la literatura es verdadera, está por encima de eso. O por debajo, no sé.

Pero ha dicho que al principio no le fue muy bien... .

Me costó mucho publicar. Empecé a hacerlo más de 20 años después de haber empezado a escribir. Y una vez publicada, también fue muy lenta la difusión; muy lenta, pero muy consolidada por el boca a boca. .

¿Los escritores para jóvenes han subestimado a sus lectores? .

Sí, a veces. Los malos libros subestiman al lector. También hay literatura para adultos que subestima al lector y hay lectores que consumen mala literatura por razones de mercado. Pero yo creo que un lector que leyó un libro conmovedor sabe, aunque no haya leído teoría, que ahí hay literatura que puede decirle cosas, abrirle una grieta en su subjetividad. .

¿Y la conciencia estética es igual en los niños? .

Yo creo que sí. Quizá a un nivel distinto, entre los lectores más pequeños y los más grandes. Aunque el niño no pueda explicar eso de un modo racional, la belleza de las imágenes, la belleza de las palabras y el efecto que provocan, sí va desarrollando ese sentido.