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CULTIVOS DE AMAPOLA, AHORA FUMIGACIÓN CON GLIFOSATO

El Consejo Nacional de Estupefacientes aprobó ayer la fumigación con glifosato de los cultivos de amapola, que se extienden principalmente sobre terrenos baldíos en 13 de los 32 departamento del país. Los derivados de la amapola, es decir, el opio, la morfina y la heroína, son estupefacientes de alta peligrosidad para quienes los consumen , explicó ayer el Consejo Nacional al justificar la determinación adoptada.

1 de febrero de 1992, 05:00 am

El presupuesto inicial para la erradicación de las primeras 2.500 hectáreas es de 312 millones. En tres meses, 700 empleados permanentes trabajarán en esa misión. El proyecto tendrá un costo total de 8.665 millones de pesos.

El Consejo Nacional de Estupefacientes aprobó ayer la fumigación, con glifosato, de los cultivos de amapola. El órgano desestimó reservas del Ministerio de Salud sobre efectos colaterales del herbicida en el medio ambiente.

La determinación se adoptó en el seno del Consejo Nacional de Estupefacientes, ente rector de la política antidrogas que involucra a los ministerios de Justicia, Defensa, Agricultura, Educación y Salud y a los directores de la Policía Nacional y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

El objetivo es acabar con los cultivos de amapola que hoy ocupan 2.900 hectáreas y se extienden por 12 de los 32 departamentos del país.

Los derivados de la amapola, es decir, el opio, la morfina y la heroína, son estupefacientes de alta peligrosidad para quienes los consumen , dijo ayer un comunicado del Consejo Nacional de Estupefacientes.

El presupuesto inicial para la erradicación de las primeras 2.500 hectáreas es de 312 millones. En tres meses, 700 empleados permanentes trabajarán en esa misión. El total del proyecto costará 8.665 millones de pesos.

A juicio del Consejo Nacional de Estupefacientes este es el momento oportuno para fortalecer el programa de erradicación del cultivo de amapola en el país .

Tras la autorización del uso del glifosato, el Consejo Nacional de Estupefacientes se propone ordenar el reconocimiento de las áreas de cultivo. La tarea estará a cargo del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y el Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Medio Ambiente (Inderena).

Una vez seleccionadas las áreas, se procederá a la erradicación de cultivos a través de dos métodos. El primero, sugerido por el Ministerio de Salud, será el manual.

El sistema se desarrollará en las áreas de cultivos pequeñas o donde la siembra de amapola esté entremezclada con plantaciones de consumo humano o se encuentren en cercanías de donde habiten comunidades.

El segundo programa es el de aspersión aérea controlada, con el herbicida glifosato. Este operará respecto de los cultivos que involucren amplias extensiones. Según el Consejo, la erradicación será experimental y estará sujeta a monitoreo y evaluación permanente . Las reservas No obstante, a pesar de ese anuncio, el ministro de Salud, Camilo González Posso, vocero del Consejo para el caso del glifosato, dijo que lo más conveniente es erradicar el mayor número de cultivos mediante procedimientos mecánicos y manuales (machetes, guadalas, cuchillos, tractores), sin acudir a la fumigación.

La razón, de acuerdo con González, es que estudios de esa cartera y del Instituto Nacional de Salud señalan que no existe seguridad sobre la eficacia del glifosato para acabar con los cultivos de amapola y, en cambio, se han encontrado evidencias de que el herbicida tiene efectos sobre la salud y el medio ambiente.

Hasta 1983 no se conocían efectos de ningún tipo. Luego, han ido apareciendo hasta el punto de que la fumigación aérea con glifosato se relaciona con problemas de la comunidad a nivel de riñón, páncreas e hígado.

Otros estudios demuestran defectos mutagénicos e incluso no se ha dicho la última palabra sobre si es cancerígeno o no , dijo el ministro.

En Colombia no existen aún estudios sólidos sobre efectos colaterales del glifosato, que desde el pasado ha sido utilizado en la fumigación de cultivos comerciales.

González anunció que operarán comisiones permanentes de trabajo y dijo que mandaermos grupos de médicos y solicitaremos recrusos para apoyar estas reservas. Estaremos en la comisión que evaluará las áreas de cultivo pero no vamos a estar en las de selección de áreas de fumigación . añadió.

Las comisiones encargadas de definir el programa de erradicación de los cultivos de amapola, se conformarán a partir de la próxima semana e inicialmente estudiarán la utilización del glifosato para erradicación de la amapola en aspectos como eficacia del herbicida, impacto ambiental y riesgos para la salud humana y animal.

El Consejo descartó el uso del herbicida Paraquat, el 2-4D y otros que se emplean como exfoliadores y producen lesiones irreparables en el medio ambientey en la salud humana.

Finalmente, el ministerio de Salud y el Consejo de Estupefacientes, se comprometieron a desarrollar una política de orientación y educación, así como de participación de la comunidad.

Es fundamental que la comunidad participe de manera directa en la erradicación de la amapola de Colombia. Estamos a tiempo de evitar que se convierta en trampolín de la mafia del opio , dijo González Posso. Amapola, hora cero Newsweek dio la primera puntada. Un extenso informe sobre el negocio de la cocaína y la heroína en el mundo señaló al Cartel de Cali como responsable de la explotación de heroína, y develó el comienzo de una guerra subterfugia por el dominio sobre el cultivo de la amapola.

Más tarde, una investigación del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) arrojó una nueva y más dramática señala: la amapola inunda al país.

Desde entonces, los operativos policiales y militares en la destrucción de extensos cultivos de amapola no han cejado. El 22 de noviembre la Policía descrubrió en el Huila una red de procesadores de derivados para la producción de heroína, que había convertido a la región en epicentro de esta actividad delictiva.

Siete días después, el 29 de noviembre de 1991, el DAS se lanzó a un gigantesco operativo: la destrucción de un millón de matas de amapola en la finca El Placer, vereda Río Verde, inspección de Gaitán, municipio de Rioblanco, al sur del Tolima..

El mayor hallazgo, sin embargo, se produjo el 23 de enero de 1992. 400 hectáreas, en jurisdicción del sur del Tolima, en desarrollo de la Operación Pijao .

Entonces, por primera vez, el general José Rozo Serrano, comandante de la Policía Antinarcóticos exhortó al Gobierno a emplear el glifosato en la erradicación de los cultivos de amapola, y enfatizó en que a machete no podemos cumplir esa misión .

La solicitud del alto oficial tuvo eco inmediato en el Gobierno y, ante el Senado, el 16 de enero, el ministro de justicia, Fernando Carrillo Flórez, anunció la intervención de un grupo interdisciplinario en la valoración de diversos productos químicos. Ese examen es el que sirvió ayer de base a la decisión adoptada. Hora cero de la amapola.