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Conviértase en un mejor cibernauta

¿Es consciente de que desde el momento en el que usted utiliza un cajero automático se convierte en un cibernauta o, que cuando paga los servicios entra en el ciberespacio, e inclusive si habla por teléfono, está en la ‘onda’ digital? Hoy, buen número de las actividades que se realizan a diario no implican una relación de tipo social, sino en línea, aunque todo lo que sucede es real.

30 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Para ser cibernauta no se necesita ser un experto en computadores. La ingeniera e investigadora Vivian Quintero, de la Fundación Laberintos, dice que el término define a “la persona que navega en Internet o utiliza todas las cosas que tienen que ver con el ciberespacio: iPod, celular, videojuegos y toda la tecnología que hoy se conecta”. Sin embargo, serlo también exige condiciones como responsabilidad disposición para aprender y conocer, mente abierta y respeto.

Navegar puede resultar peligroso, porque en Internet se puede encontrar de todo, y para no caer es necesario estar bien informado. “No todos los que están en la red tienen buenas intenciones, nada más hay que ver los mitos urbanos: todos los que ofrecen curas para enfermedades como el cáncer y que terminan enredando a los pacientes desesperados”, comenta la investigadora.

LOS RIESGOS Las investigaciones de Quintero le han permitido identificar riesgos de varios tipos a los que se está expuesto en la red. Encabezando la lista están los económicos, que incluyen robos, estafas, apuestas, piratería, virus y software espía.

Le sigue la violencia: “allí se puede encontrar lo inimaginable. Hay páginas que muestran autopsias en vivo, tráfico de videos snuff, reclutamiento de menores para grupos armados, sectas satánicas y foros. También se fomenta la autodestrucción con sitios que están en pro de la anorexia, la bulimia y el suicidio.

Otro de los riesgos es la pornografía, la pedofilia, el tráfico de personas y el de caer en redes de prostitución y esclavismo.

También está la adicción, por uso inadecuado de videojuegos, o la venta de sustancias ilegales, desde medicamentos hasta drogas, así como armas. “En la red hay posibilidades para todos, desde los que buscan información como fuente de estudio hasta la delincuencia”, agrega.

LOS QUE MÁS NAVEGAN En Colombia, quienes pasan más tiempo en Internet tienen entre 12 y 35 años. En general, los mayores de 25 lo hacen con objetivos claros. “Los peligros dependen del uso que se le dé a Internet cuando se busca información. Si no hay un propósito bien definido se puede caer en excesos, como por ejemplo, quienes llegan a la búsqueda insaciable de amigos”, afirma.

PRECAUCIONES Para cuidarse dice que la mejor manera de hacerlo es “saber que uno puede proveerse lo mejor. Eso quiere decir, buscar mejores sitios, mejores páginas y no alejarse de los demás, sino integrar todas estas herramientas a la vida”.

Eso se logra mientras mejor informado se esté, conociendo los servicios que ofrece, sin reducirse a chatear o a descargar música. Otra recomendación es leer bien los manuales de los artículos electrónicos, fijarse bien en las reglas de seguridad de las páginas, mirar que estén certificadas, no hacer compra ni introducir claves e información personal en cualquier computador.

Por otro lado, hay que cuidar la salud: primero, lo mejor es utilizar pantallas de plasma, porque se sabe que hoy la gente lee mucho más en Internet que en los mismos libros. También hay que proteger la columna y las manos (del síndrome del túnel carpiano).

ESTUDIO RELACIONES. Un estudio realizado por Pew Internet y sociólogos canadienses concluyó que, lejos de aislar a las personas en el ciberespacio, Internet fomenta las relaciones sociales y potencia la integración de las personas en la vida cotidiana. La realidad es que las relaciones sociales tradicionales están evolucionando al ritmo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones y que, en este contexto, el correo electrónico, los teléfonos móviles y la mensajería instantánea, adquieren progresiva importancia a la hora de articular las relaciones sociales.

¿Y las comunidades virtuales? Si se dispone de un computador, casi todo es posible: hacer compras, organizar un viaje o comunicarse con cualquier parte del mundo.

No es de extrañar que Internet se haya convertido en uno de los medios más importantes a través de los que la gente se relaciona.

Los hay que buscan a alguien. “Cuando nos mudamos a Washington, mi marido y yo no conocíamos a nadie. Pusimos un anuncio en Internet, gracias al que hemos conocido a nuestros mejores amigos”, dijo Raquel García, una española que vive en Estados Unidos.

Otros buscan algo: una bicicleta, un apartamento, un carro, la mejor luna de miel... Sin moverse de casa, todo es posible. ¿Pero que hay de las relaciones cara a cara? ¿Una cámara web es suficiente para suplirlas? El fundador de la página de clasificados Craigslist, Craig Newmark, dice que las “relaciones en línea facilitan encontrar a personas con intereses afines. Sin embargo, no existe ningún sustituto para la comunicación cara a cara”, añadió.

Newmark, que alude a su página web como “una comunidad de confianza”, que recibe la visita de más de 20 millones de internautas al mes, afirma que “a veces las relaciones virtuales permiten conocer mejor a una persona porque no la juzgas por su apariencia física”.

Sin embargo, dice que los contactos virtuales también son más peligrosos puesto que, además de los consabidos timos por Internet, la gente puede desarrollar un comportamiento abusivo que no mostrarían en relaciones cara a cara.

Dado el éxito de este tipo de comunidades virtuales, sobre todo entre los más jóvenes, la oferta de este tipo de páginas ha aumentado durante los últimos años.

Deron Beal, fundador y director ejecutivo de Freecycle, cuya página web cuenta con 3,5 millones de miembros dice que hay que “ usar Internet de manera sabia” para que no juegue en detrimento de las relaciones cara a cara