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Revisan ‘limbo’ jurídico de Guantánamo

El presidente George W. Bush sufrió ayer un duro revés luego de que la Corte Suprema de Justicia anunció que estudiará si los tribunales federales pueden escuchar las apelaciones de los prisioneros recluidos en la base militar de Guantánamo (Cuba).

30 de junio 2007 , 12:00 a.m.

La decisión, anunciada sin un anexo explicativo, echa por tierra la tesis de la administración Bush, según la cual los tribunales de justicia civiles no tienen potestad para procesar esos casos.

En una primera reacción, la Casa Blanca se manifestó “confiada en la solidez de su posición legal”, según lo declaró el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Gordon Johndroe.

La confianza del Gobierno se fundamenta en que, en abril pasado, el máximo tribunal ya había rechazado un pedido similar, a pesar de que varios de sus miembros consideraron entonces que “en un futuro podrían tener en cuenta otros argumentos”.

Un caso peculiar La Corte debe tomar una decisión a más tardar a finales de octubre próximo.

Pero, según expresaron diversos expertos en temas judiciales a medios de comunicación estadounidenses, no se recuerda un cambio de parecer semejante en más de 30 años, en el que primero se niega algo para, a los pocos meses, permitirlo.

El centro de detención de Guantánamo, abierto en enero del 2002, cuenta con unos 375 detenidos de los cuales, entre 60 y 80, podrían ser llevados ante un tribunal especial y otros 80 serían repatriados.

Los demás, que el Gobierno no quiere ni inculpar ni liberar, esperan la decisión de la Corte para salir del limbo jurídico en el que se encuentran.

Los abogados que representan a algunos de los detenidos habían apelado al Tribunal Supremo, para que dictaminara sobre el derecho de hábeas corpus, un principio básico de la Constitución de E.U. que protege a las personas contra la detención ilegal.

Rumores de cierre Los abogados recurrieron ante el Supremo un fallo del tribunal federal de febrero pasado, que dictaminó que las cortes federales tampoco tenían atribuciones para cuestionar esa legislación.

La decisión de la Corte se produce en momentos en que el Congreso ha planteado el cierre de la base militar.

Hace una semana, precisamente, se rumoró que la Casa Blanca estudiaría esta posibilidad, pero ese mismo día fue desmentida y al día siguiente se admitió que, en efecto, se consideraría un eventual cierre.

Al revés propinado ayer por el Tribunal Supremo se añade el ocurrido el pasado 4 de junio, cuando dos jueces militares de E.U. retiraron los cargos presentados contra el yemení Salim Ahmed Hamdan y el canadiense Omar Khadr, por considerar que el caso está fuera de la jurisdicción de los tribunales militares.

Pero el golpe más doloroso se produjo este jueves, cuando el Senado tumbó un proyecto de ley de reforma migratoria, que Bush había presionado personalmente y gracias al cual esperaba dejar un punto positivo en la memoria de sus electores hispanos.

Un fallo polémico WASHINGTON (AFP) La Corte Suprema de E.U.consideró que las escuelas públicas no podían utilizar la ‘discriminación positiva’, que garantiza plazas para minorías buscando asegurar una mayor equidad en los establecimientos.

“La búsqueda por parte de las escuelas de un objetivo encomiable no quiere decir que sean libres de discriminar sobre la base de la raza para alcanzarlo”, indicó el presidente de la Corte, John Roberts, en la decisión, adoptada por cinco votos contra cuatro.

La mayor instancia judicial debía responder a una demanda de padres que cuestionaban los reglamentos que regulan las inscripciones en los liceos de Seattle (estado de Washington) y en las escuelas primarias de Louisville (Kentucky), dos ciudades donde los blancos y las minorías viven en barrios diferentes.