Archivo

En cadáveres de diputados están respuestas a lo que pas

La promesa de “hacer lo posible” para que los familiares de los 11 ex diputados del Valle “tengan pronto” sus restos, hecha por el Bloque Occidental de las Farc cuando confirmó ayer la muerte de ellos el 18 de junio, en medio de un supuesto “fuego cruzado”, se convierte en el verdadero desafío para esa guerrilla tras la tragedia de los secuestrados.

29 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Sobre todo, por lo difícil que resulta creer que todos murieron en medio de un enfrentamiento.

El mismo presidente Álvaro Uribe, en su alocución televisada del mediodía, se la jugó por decir que los ex diputados en cautiverio “habrían sido vilmente asesinados”.

“La muerte de los secuestrados, sin bajas guerrilleras, sin soldados asesinados ni heridos, muestra que no hubo fuego cruzado”, afirmó.

Y en una audaz prueba de esa convicción, tras asegurarle al país que no había una operación de rescate porque ni siquiera se sabía dónde estaban los ex diputados, dijo que pedirá a una comisión forense internacional que le explique al mundo “las circunstancias de este crimen atroz”.

Las pruebas de balística, de hecho, revelarían si los secuestrados murieron por tiros de gracia, algo que pudo pasar en medio de una reacción desesperada de los guerrilleros que los cuidaban ante la cercanía de un grupo armado, cualquiera que haya sido.

Las mismas Farc no se refirieron al Ejército, y el suroccidente del país, a donde la guerrilla de ‘Marulanda’ trasladó una de sus retaguardias tras la presión del Plan Patriota en el suroriente, se convirtió desde entonces en un eje de la guerra entre varios grupos por el control de las rutas para sacar coca por el Pacífico.

Hostigamientos de ‘paras’ no desmovilizados que se hacen llamar Organización Nueva Generación (ONG), de sicarios al servicio del narco Wílber Varela, llamados ‘Los rastrojos’, o del mismo Eln, con el que las Farc han librado una batalla a muerte en la zona, podrían haber hecho pensar a los insurgentes que se trataba del Ejército.

Tras las huidas del hoy canciller Fernando Araújo y del policía Jhon Frank Pinchao, que demostraron la vulnerabilidad de los esquemas de las Farc en la vigilancia de los secuestrados, esa guerrilla preferiría matarlos antes que ponerse de nuevo en evidencia.

Mucho más, si se tiene en cuenta que los plagiados, pese al dolor de sus familiares, se han convertido en instrumentos políticos.

Precisamente, para las Farc sería fatal que los forenses determinaran presencia de tiros de gracia en los cuerpos. Más aún cuando han reclamado como ‘triunfo’ que el G-8 hubiera pedido una solución humanitaria para los secuestrados. Interpretaron esto como que los países más poderosos del mundo reconocían la existencia del conflicto armado, que Uribe ha negado. Hace una semana, incluso, insistieron en ser excluidas de la lista de terroristas.

Si, como dicen, los ex diputados murieron en medio de fuego cruzado, las Farc serían las primeras empeñadas en que intervinieran forenses internacionales.

Más allá de que aparezcan los restos de los 11 políticos muertos en medio de la segunda tragedia con secuestrados de esa guerrilla (la primera fue la del fallido rescate en Urrao), es un hecho que esto aumentará la presión para que se dé el intercambio humanitario.

Comenzó ayer con marchas y con los familiares de los ex diputados.

Preguntaban cuántos muertos más se necesitan para que se haga.

Por el malestar de las familias, personas cercanas al Presidente le recomendaron no ir a Cali, pero él se empeñó y viajó a reunirse con ellas.

Que el intercambio ocurra dependerá, en todo caso, de cómo cambien las condiciones del Gobierno y la guerrilla, y la nueva tragedia tenderá a cambiarlas.

Uribe reiteró que no habrá despejes, pero dijo que se mantiene vigente una reunión que delegados de Francia, Suiza y España tenían prevista para hoy y en la que evaluarán un encuentro que un delegado de ellos tuvo con ‘Raúl Reyes’.

Lo extraño es que ese encuentro tuvo lugar el 18 de junio, el mismo día en que ocurrió la muerte de los ex diputados.

Falta ver qué pueden hacer los tres países y qué pasará con Rodrigo Granda, excarcelado por petición del presidente Nicolas Sarkozy. Su libertad es incierta, pues Uribe afirmó que no liberará guerrilleros para que sigan delinquiendo y Granda nunca se comprometió a renunciar a las Farc.

¿Podrá la coyuntura convertirlo en un gestor de paz? Está en Cuba y desde allí los voceros del Eln para los diálogos con el Gobierno llamaron a todos los armados a parar la guerra. Incluso, ratificaron su intención de firmar una tregua y de liberar a todos los secuestrados.

‘‘ Convocamos al Eln, a las Farc, a los paramilitares, a las bandas urbanas y a todos los factores armados y formas de violencia a hacer un Alto a la Guerra y un pacto por la vida.

Voceros del Eln para los diálogos con el Gobierno.

1.

Un enfrentamiento entre las Farc y el Eln es una de las hipótesis sobre el desenlace fatal. No sería el primer choque por dominio territorial en Nariño. En enero en una disputa se rumoró sobre la muerte del senador Luis Eladio Pérez, en Samaniego.

2.

Los Rastrojos, brazo armado del capo Wílber Varela, alias ‘Jabón’, que tras la ofensiva en el cañón de Garrapatas, en el norte del Valle, se replegaron hacia la costa nariñense. Surgen como un enemigo que pudo confundir a 4.

3.

Los 800 hombres del grupo ‘Organización Nueva Generación’, que surgió tras el desarme del ‘Bloque Libertadores del Sur, dependiente del ‘Central Bolívar’, de ‘Macaco’. Se declararon enemigos de las Farc, que pelean al costo que sea, el dominio territorial.

4.

El paso de una fuerza especial del Ejército o de la Armada pudo confundir a los insurgentes con una operación de rescate. Los helicópteros y aviones que sobrevuelan la zona se habrían convertido en presión.