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El diálogo contra el terror

A comienzos de este mes, Eta –la banda terrorista del País Vasco en España– rompió la “tregua” que había declarado en marzo del 2006. Casi de inmediato, el presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, invitó al jefe de la oposición conservadora, Mariano Rajoy, a un encuentro en el Palacio de la Moncloa para “reforzar el diálogo entre ambos” y buscar la unidad contra las amenazas terroristas. “No es hora de reproches”, manifestó Rajoy, del conservador Partido Popular (PP), mientras ofreció apoyo “incondicional” al presidente socialista (PSOE) en el propósito de “derrotar” a Eta.

29 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Desde los inicios de la administración Zapatero, las relaciones entre el Presidente y el jefe de la oposición han sido bien tirantes, en un ambiente de creciente polarización política, de “radicalización perversa”, según el jurista Antonio Garrigues Walker, quien ha calificado la “dialéctica cada vez más agresiva y vociferante del PP y del PSOE” como “injustificable y realmente peligrosa”. Para derrotar al terrorismo se exigen mejores entendimientos. Así lo subrayó el rey Juan Carlos recientemente, al conmemorarse los 30 años de las primeras elecciones democráticas españolas tras la dictadura franquista, cuando abogó por la “unidad” y “amplios consensos”.

El encuentro entre el Presidente y el jefe de la oposición abrió las puertas para la nueva adopción de una política común antiterrorista. No será fácil, dada la persistente crispación de los ánimos, sobre todo ante continuas revelaciones sobre los diálogos que el gobierno alcanzó a tener con Eta en los últimos meses. Pero la reunión entre los líderes de los dos partidos más importantes de España adquirió una importancia más que simbólica. ‘Tregua de imagen’ llamó el periódico de oposición ABC a la cita entre Rajoy y Zapatero, pero también observó que “por fin” ambos líderes habían “dejado a un lado un pasado lleno de reproches y desencuentros”, y habían dado “un primer paso importante en la lucha contra Eta”.

La necesidad de una política de unidad contra el terrorismo ha sido reiterada por el periódico afecto al Partido Socialista español, El País: “Gobierno y oposición están obligados a dar una respuesta unitaria, sin fisuras y contundente” a las amenazas de Eta. Y lo están porque “mantener el enfrentamiento sin tregua entre Gobierno y oposición otorga a los terroristas la posibilidad de condicionar la vida política, dando así un sentido a sus barbaridades”. Es entonces necesario que ambos partidos, PP y PSOE, se encuentren para esa lucha contra el terror “en la misma trinchera, y con ellos todos los demócratas”.

Más aún, según El País, mantener las diferencias entre Gobierno y oposición –ante las amenazas de los terroristas contra la ciudadanía y las instituciones– supondría “faltar gravemente a uno de los deberes de Estado que comparten el Gobierno y la oposición".

El País emplazó al jefe de la oposición a responder responsablemente. Pero también expresó que la obligación primera de articular un nuevo acuerdo antiterrorista correspondía al jefe del gobierno: Zapatero, y que sus colaboradores deben “trabajar los consensos necesarios con todas las fuerzas políticas y trasladar a la ciudadanía que en la Moncloa hay iniciativa, caudal político y energía suficientes para hacer frente sin dudas al nuevo desafío de los asesinos”.

La semana entrante tendrá lugar el debate sobre el estado de la nación en España, oportunidad para reafirmar propósitos de unos y otros. Ante las amenazas terroristas de Eta, como lo expresó El País, “no es momento de rencillas. Solo la unidad de todos los partidos en torno al Gobierno, máximo responsable de la lucha antiterrorista, puede hacer frente a la voluntad de la banda de destrozar, una vez más, cualquier esperanza de paz”.