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‘English only vs. English plus’

Quienes apoyamos el interculturalismo hispano en Estados Unidos o english plus, con protección de su lengua y cultura e integración simultánea, general y lingüística, en la sociedad norteamericana, quedamos atónitos ante la decisión del Icfes de limitar el alcance intercultural criollo al aprendizaje del inglés, para ingresar a la universidad. Como lo anota con tristeza Juan Carlos Bayona, las pruebas oficiales en el uso del francés y alemán han quedado eliminadas a partir de este año (‘Únicamente inglés’, 14/6/07). Concuerdo con él sobre la pobreza de las razones aducidas por dicho Instituto: bajo nivel de uso y concentración propuesta en la enseñanza del inglés.

28 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Nadie niega que el (mal) inglés sea el latín moderno y su uso se imponga en el mundo. Por ello mismo, mal pudiera ‘competirse’ con su enseñanza. El punto es otro. Francia y Alemania, en este orden, son de quienes más cooperación bilateral recibimos en educación, cultura, ciencia y tecnología.

Les siguen España, Italia y Estados unidos. La cooperación comunitaria europea se da en inglés, francés, alemán, italiano y otras lenguas. Hay cooperación brasileña en portugués. Ambas ayudas, bilateral y comunitaria, generan oportunidades profesionales y de negocios que benefician al individuo o centro académico, primero, al país, luego. El conocimiento de sendas lenguas es un prerrequisito en muchos casos, una ventaja comparada en otros.¿Querremos inutilizar el aporte de la cooperación no anglosajona en talento humano, conocimiento y dinero vía el embudo de los exámenes del Icfes? Hay otra consecuencia (injusta) de la medida: aplicar el mismo estándar de inglés a los estudiantes bilingües en otras lenguas es exigirles en la práctica un trilingüismo obtuso. Quienes procuramos darles a nuestros hijos una educación tricultural y trilingüe, con inglés de por medio, somos una ínfima minoría en un país en donde, según el Censo, tan solo el 4,5 por ciento de la población practica algún idioma distinto al español, incluidas las lenguas indígenas. ¡La mitad del porcentaje de hogares norteamericanos familiarizados con dos lenguas (9,5)! Son tanto más irreales, en estas condiciones, la exigencia oficial y presunción explícita de que otra lengua foránea pudiera ‘quitarle espacio’ al inglés.

Como lo señala Juan Carlos Bayona, “las lenguas… sirven, además, para entender y descubrir mundos distintos, culturalmente diferentes”. La interculturalidad forma parte del devenir hemisférico, mundial y criollo.

¿No cuenta interactuar con un Brasil que genera el 50 por ciento del Producto Interno Bruto suramericano? ¿Pensamos hacerlo en inglés u obligar a los brasileños a hablar español? ¿Queremos canalizar por el filtro anglosajón, cultural y lingüístico, con sus grandes ventajas pero también desventajas, nuestras relaciones con la Unión Europea actual (27 Estados miembros y 23 lenguas oficiales) y futura (34 y 28)? ¿Extremaremos en lo cultural, con su inevitable incidencia en el plano político y de los negocios, nuestra contundente dependencia del mercado y apoyo militar norteamericanos? ¿No se nos considera ya en muchos países americanos, justa o injustamente, como los ‘títeres’ de Estados Unidos? El interculturalismo oficial español-indígena es además mandato expreso de la Constitución Política, cuyo artículo 10 dispone la enseñanza bilingüe en “comunidades con tradiciones lingüísticas propias”. ¿Descartamos de plano que jóvenes indígenas, así educados en primaria y secundaria, presenten el examen del Icfes en sus comunidades para acceder a la educación superior? Para no darles pruebas en sus lenguas nativas ¿los obligaremos a trasladarse a las grandes ciudades de Colombia? ¿Es ésta nuestra visión indigenista? La decisión del Icfes no ha sido adecuadamente meditada ni mucho menos debatida públicamente. Tampoco refleja los preceptos constitucionales ni el interés bien entendido del país. Colombia también requiere un amplio english plus, no un english only.

Consultor Internacional .

"Francia y Alemania son de quienes más cooperación bilateral recibimos en educación, cultura, ciencia y tecnología”.