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Niños de difícil adopción, a E.U.

“¿A qué voy a Estados Unidos?... pues a pasear, a conocer. Quiero ir al lugar donde estaban las Torres Gemelas. Y claro, si se presenta la oportunidad de conseguir un hogar, me encantaría quedarme allá, tener una familia”.

28 de junio 2007 , 12:00 a.m.

El testimonio es de Cristian, un niño de 11 años oriundo de Garagoa (Boyacá), y uno de los 74 menores en custodia del Instituto Colombiano del Bienestar Familiar (Icbf) que viajan hoy a Estados Unidos en desarrollo del programa ‘Milagros de verano’.

No se trata de niños comunes y corrientes. Son parte de los 4.506 pequeños que en Colombia y por su edad (son mayores de 7 años, tienen alguna discapacidad o varios hermanos en la misma condición) son considerados de difícil adopción. Al Icbf llegaron por motivos como abandono o maltrato. Y tampoco es un paseo, así no más.

Se trata de una experiencia que durará seis semanas en la que compartirán con familias norteamericanas y vivirán una temporada de vacaciones, con la posibilidad de una posible adopción.

“El objetivo principal no es la adopción. Sin embargo, si existe la oportunidad de que alguna familia quiera adoptar a uno de los niños, sería muy bueno”, explica Elvira Forero, directora general del Icbf.

La funcionara agrega que este viaje, que se viene ejecutando desde el 2003, obedece a la preocupación por los niños que crecen dentro de la institución y se hacen mayores de edad sin una familia.

Además, agrega la funcionaria, ha dado muy buenos resultados. De 175 que han ido al país del norte a través de este programa, 143 fueron adoptados por familias norteamericanas (algunos aún están en proceso de adopción).

“Lamentablemente en Colombia estos niños no tienen la oportunidad de conseguir un hogar. Los colombianos que quieren adoptar nunca tienen como opciones a niños mayores de cuatro años. Piensan, equivocadamente, que un niño de esa edad está lleno de mañas. Por eso su única esperanza de tener un hogar está fuera del país”, comenta Martha Eugenia Segura, directora de la fundación Kidsave, entidad que sufraga los gastos del viaje. Por cada uno de los menores se invierten 12 millones de pesos. No obstante, Segura indica que se está desarrollando un programa de socialización con familias colombianas con el fin de promover la convivencia de estos niños en el seno de un hogar, y de planear una posible adopción.

Van viños de todo el país De los pequeños que viajan a Estados Unidos el 50 por ciento corresponde a Bogotá, y el resto, a 16 departamentos del país. En los tres viajes anteriores solo se tuvieron en cuenta a niños de la capital.

“Yo estoy muy contento. De inglés solo sé unas pocas palabras: (hello, please...). Voy a gozar este viaje. Si me adoptan, perfecto. Y si no, me devuelvo contento, con el recuerdo de este paseo”, cuenta Freddy, uno de los viajeros.

EL DRAMA DE LOS NIÑOS QUE NADIE ADOPTA.

“En Colombia estos niños no tienen la oportunidad de conseguir un hogar.

Aquí piensan que un niño de esa edad está lleno de mañas”.

Martha E. Segura, directora de la fundación Kidsave.