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La prensa amiga

Desde el pasado noviembre, cuando en las elecciones legislativas en Estados Unidos la oposición demócrata recuperó las mayorías tras derrotar al Partido Republicano, mucho ha cambiado la relación que sostiene Colombia con ese país. Uno de tales cambios tiene que ver con el tratamiento que nos dan los grandes medios de comunicación norteamericanos. Lo paradójico, sin embargo, es que si hace poco a Colombia, pese a tener mala prensa, le salían bien las cosas en Estados Unidos, desde hace siete meses la torta se volteó. Ahora casi todo sale mal, y jamás se había gozado de mejor cubrimiento.

26 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Lejos están los días en que los rotativos más influyentes de Estados Unidos pintaban en sus editoriales a Colombia como un ‘Estado fracasado’, a punto de quedar bajo el control de las mafias del narcotráfico y de la guerrilla.

Lo que se ha visto es completamente distinto. En términos generales, los periódicos y las revistas más importantes se han mostrado partidarios en sus notas editoriales de la aprobación del TLC, aunque han llamado la atención, como es apenas obvio, sobre fenómenos como la ‘para-política’ y la violencia contra los líderes sindicales.

Esa cascada de editoriales comenzó el 15 de marzo, cuando The Washington Post, el rotativo liberal que se lee en la capital estadounidense, publicó una nota titulada Help Colombia (‘Ayudar a Colombia’), en la que defendió a Uribe por todos los costados y le pidió al Congreso en Washington darle luz verde al TLC. El 4 de mayo, el turno fue para el conservador The Wall Street Journal, que dijo en su editorial que, si se le niega el tratado a Colombia, Estados Unidos perderá su último aliado en América Latina. Dos días después, el Post arremetió nuevamente contra los demócratas por el trato que le daban a Uribe y tituló la nota Assault on an Ally (‘Asalto a un aliado’). Pero no solo eso. El 26 de mayo, Los Angeles Times editorializó para pedir desde el título Free trade for Colombia (‘Libre comercio para Colombia’), una iniciativa que fue sorprendentemente apoyada 48 horas más tarde, con pocos matices, por The New York Times en un editorial bajo el titular de Getting to a Colombia Trade Deal (‘Llegando a un TLC con Colombia’).

La lista no paró ahí. Hace un par de semanas, el editorial a favor del TLC corrió por cuenta del San Francisco Chronicle, periódico que leen nada menos que los electores de Nancy Pelosi, la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes quien tanto se ha opuesto al tratado. Y el sábado pasado el turno fue para el Chicago Tribune que dijo sin rodeos que “el acuerdo comercial debería ser aprobado”. A lo anterior hay que agregarle una historia de portada en la influyente revista Business Week y las notas periódicas de apoyo del semanario The Economist, que a pesar de ser británico tiene una gran influencia en el país del norte.

En esta tarea, que ha sido resultado de la intuición periodística más que de los consejos de asesores internacionales, han jugado un papel clave las visitas de Uribe a Washington, los recientes viajes del vicepresidente Francisco Santos a distintas ciudades -cada encuentro suyo con los directivos de un diario ha producido un editorial favorable-, y el trabajo de la Consejería de Comunicaciones en Bogotá y de la Oficina de Prensa de la Embajada ante la Casa Blanca, bajo la dirección de Carolina Barco. De hecho hay quienes afirman que la prórroga de la Ley Atpdea que debería ocurrir esta semana tiene mucho ver con la presión de los medios.

Así las cosas, el problema de Colombia en Estados Unidos no es, pues, de editoriales en contra. Al revés. Y quien lo quiera ver así e invertir plata en una campaña de buena prensa, está buscando la calentura en las sábanas o pretende gastarse el dinero oficial donde no toca.

"En contraste con lo que ocurría en el pasado, ahora los principales diarios de Estados Unidos han coincidido en apoyar el TLC con Colombia”.