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Protegen maternidad de domésticas

La Corte Constitucional le concedió una acción de tutela a una trabajadora del servicio doméstico que reclamó ante un juez el amparo de sus derechos porque sus jefes, una pareja de esposos, la despidieron, luego de siete meses de labor, al enterarse de su estado de seis meses de embarazo. (VER GRAFICO)

26 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Por cuenta de la sentencia del alto tribunal, los cónyuges, contra quienes su antigua servidora presentó el recurso, tendrán que pagar de su bolsillo todos los gastos derivados del parto hasta los primeros tres meses de vida del recién nacido.

Es más, la corporación, al comprobar que la empleada no había sido inscrita en el régimen de salud, dispuso, además, que los mismos esposos deberán pagarle un total de 12 semanas de licencia, en cuanto al descanso remunerado que ha debido reconocérsele, con base en el salario devengado.

El fallo ordena, también, el pago de los respectivos salarios dejados de pagar y las mensualidades hasta tres meses contados a partir de la fecha del parto.

“Vale la pena observar -dijo la Corte-, que en situaciones semejantes, la Corte también ha ordenado el pago de las respectivas cotizaciones por concepto de seguridad social a la EPS a la que se hallaba afiliada la demandante, desde el momento del despido hasta cuando la criatura cumpliera un año de vida, para que la madre y el menor puedan acceder al Plan Obligatorio de Salud (POS), durante un año a partir del parto”.

En el presente caso, sin embargo, el alto tribunal explicó que ya no es posible impartir esa orden porque, según la información del expediente, ha transcurrido más de un año desde el nacimiento del menor. El despido se produjo el 15 de abril de 2005.

De todos modos, la Corte dejó en manos de un juez laboral, que adelanta de modo simultáneo el respectivo proceso ordinario, la definición de los otros aspectos legales derivados del relevo de la empleada del servicio doméstico embarazada: el posible reintegro y los salarios y prestaciones dejados de percibir durante todo el tiempo de la desvinculación.

Si el juez laboral lo decide, la empleada afectada podrá recibir, además, una indemnización equivalente a los salarios de 60 días, según el Artículo 239 del Código Sustantivo del Trabajo.

EL DERECHO A SER TRATADO COMO HUMANO La Corte defendió la dignidad de las personas en sus trabajos incluso en los quehaceres domésticos. La tesis de la corporación: la dignidad equivale al merecimiento de un trato especial que tiene toda persona por el hecho de ser tal. Se trata de un derecho fundamental. Equivale a la facultad que tiene todo particular de exigir de los demás un trato acorde con su condición humana, a no ser maltratado por nadie bajo ninguna circunstancia.

En esta tutela, la Corte verificó que, tras el despido, la mujer quedó desempleada y sin seguridad social.