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Atraer capital para financiar crecimiento

Un Tratado de Libre Comercio, como el que está en trámite en los congresos de Colombia y Estados Unidos, va mucho más allá de la simple desgravación arancelaria.

25 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Se trata, en este caso, de penetrar el mercado de los Estados Unidos, y para ello, según David Guillermo Puyana, director del Departamento de Investigaciones de la Escuela de Negocios y Ciencias Empresariales de la Universidad Sergio Arboleda, “las empresas colombianas tendrán que recurrir a un portafolio de soluciones que incluye alianzas con compañías extranjeras para acceder a los canales de distribución, adquisiciones, fusiones y reconversión industrial, lo que demandará niveles de inversión de capital muy superiores a los que se ha visto hasta ahora y que habrá que financiar”.

A esto hay que sumarle, la inversión en tecnología, en capacitación, en innovación, en conocimiento y en competitividad, que son, a la postre, la principal pauta de inversión para los pequeños y medianos empresarios.

De acuerdo con los estimativos de McKinsey & Company, dice el experto, por cada dólar que se quiera aumentar en exportaciones se requiere un dólar de inversión: “Sí el objetivo es doblar nuestras exportaciones no tradicionales antes de 2009 (fecha límite del Plan Estratégico de Exportaciones), se necesita una suma igual de inversiones, para lo cual será indispensable atraer capital extranjero al sector que representa el mayor porcentaje de nuestro tejido empresarial: la micro, pequeña y mediana empresa, Mipyme”.

Para las pequeñas y medianas empresas colombianas, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos es una gran oportunidad de desarrollo y de mejoramiento tecnológico empresarial, porque les ofrece la oportunidad de conseguir recursos de capital privado para financiar su crecimiento a largo plazo.

Según el investigador, los empresarios colombianos deben conocer que, por ejemplo, Estados Unidos aplica un arancel promedio efectivo del 17 por ciento para las prendas de vestir y uno del 10,9 por ciento para calzado y artículos de cuero, frente a la producción colombiana que hoy, en ambos casos, ingresa al mercado norteamericano sin arancel, convirtiéndose por este factor en un importante proveedor potencial, “más aún cuando hay muchas empresas estadounidenses que no van a poder subsistir por mucho tiempo más y tendrán que moverse para competir en un mercado global, pudiendo en lugar de cerrar sus puertas, trasladarse a Colombia en un joint venture con alguna pyme colombiana”.

Para consolidar estas coyunturas favorables, debe generarse en el pequeño y mediano empresario una cultura, un cambio de mentalidad, que lo lleve a considerar seriamente a la inversión extranjera como opción de desarrollo.

Sin embargo, argumenta Puyana, estas oportunidades se ven lejanas por cuanto el pequeño y mediano empresario colombiano es reacio a compartir la propiedad de la empresa que ha creado y desarrollado, más aún, cuando en su inmensa mayoría éstas son empresas familiares y, por tanto, con características propias en la propiedad y gestión que las hace claramente diferentes de las empresas no familiares.

REZAGADAS POR LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS .

Las pymes, dado que muchas de ellas consideran como un gasto la inversión en adelantos tecnológicos, se han visto rezagadas en la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y comunicaciones, cuyo principal origen está en la transferencia que hacen los inversionistas extranjeros a sus socios locales, indicó el director del Departamento de Investigaciones de la Escuela de Negocios y Ciencias Empresariales de la Universidad Sergio Arboleda.

Además, agrega que sus recursos financieros están dedicados en un muy mínimo porcentaje a mejorar su productividad.

Por consiguiente, una de las tareas más importantes del empresario pyme es contemplar en su plan estratégico la presencia de un socio extranjero en la empresa, cediendo parte de la gestión y control de la misma a cambio de obtener recursos frescos, tecnología y nuevos y mayores mercados.

Esa es la tendencia mundial no solo en las pequeñas empresas, sino que es un modelo que usan mucho las multinacionales.

PARA LA MIPYME Será indispensable atraer capital extranjero para el sector que representa el mayor porcentaje de nuestro tejido empresarial”.

David Guillermo Puyana, Universidad Sergio Arboleda,