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Remesas: oportunidad para financiar vivienda

Los ingresos por remesas de los trabajadores colombianos en el exterior se han constituido en los últimos cincos años en la segunda fuente de ingresos de la balanza de pagos del país, superada, tan solo, por las exportaciones de petróleo.

25 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Por este concepto, en el último año ingresaron al país cerca de 3.740 millones de dólares, lo que significa cuatro veces las exportaciones de café, y más de una vez las exportaciones de carbón. En términos de producto Interno Bruto, las remesas representan el 2,9 por ciento del total nacional.

Colombia recibe remesas de manera importante desde el año 1999, cuando se incrementó la migración hacia el exterior, especialmente hacia España, para buscar mejores oportunidades y, muchas veces, reunificación familiar.

En los últimos diez años, según datos del DAS, salieron del país alrededor de dos millones de nacionales de manera permanente; por su parte, el Dane, en el censo del 2005, estimó una población residente en el exterior aproximada de 3’330.000 colombianos. Ese flujo de migración explica el por qué del crecimiento de las remesas en los últimos años.

Los colombianos en el exterior hacen cerca de diez millones de transferencias al año, con un promedio de 373 dólares por giro, a través de los llamados intermediados del mercado cambiario, autorizados y definidos por el Banco de la República, como los bancos, las casas de cambio, las compañías de financiamiento comercial y los comisionistas de Bolsa.

Desde España Sin embargo, hay un fenómeno que tiene que ver con el impacto de donde provienen las remesas. Según Enrique Montes Uribe, jefe Sector Externo del Banco de la República, aunque el 52 por ciento de los giros tienen su origen en Estados Unidos, el monto promedio desde ese país no llega a los 280 dólares por giro, mientras que el promedio desde España (25,8 por ciento de las remesas), medido en dólares, esta alrededor de 537 dólares al mes; o del Reino Unido (1,9 por ciento de las remesas), con 535 dólares.

Aunque los principales polos de migración están en Estados Unidos y Europa, hay otros destinos como Ecuador, Costa Rica, México y Chile.

LA REVALUACIÓN.

Hoy por hoy, por concepto de remesas, las familias colombianas reciben menos dinero, sencillamente porque el dólar cuesta menos pesos, pero eso también ha motivado a que los colombianos en el exterior se vean obligados a mandar más dólares, especialmente en los giros provenientes de los Estados Unidos o de los llamados países zona dólar.

Sin embargo, dice María Mercedes Collazos, de la Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República, en el caso de España, de donde proviene el 25,8 por ciento de los envíos, o de Europa en general, las remesas se han visto favorecidas por la relación euro-dólar.

En este momento, por cada euro se están recibiendo más dólares y eso ha ayudado a compensar la apreciación del peso frente al dólar. Es decir, cada euro representa más dólares, lo que implica más pesos por cada dólar.

“Por eso, las remesas, en una estimación muy preliminar, no han caído tanto por ese fenómeno, porque hay un componente que viene denominado en dólares y la relación cambiaria del euro frente al dólar ha ayudado a atenuar el impacto de la apreciación del peso frente al dólar”. comenta la experta.

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ASOCIACIONES DE EMIGRANTES .

Los gobiernos, según los investigadores del Banco de la República, pueden estimular asociaciones de emigrantes, dado que la mayoría de ellos están empleados en sectores de bajos ingresos; es decir, son trabajadores que tienen un salario básico, al que tienen que descontar lo que les cuesta mantenerse en esas economías y enviar un monto de remesa muy pequeña.

Entonces, el objetivo es que se agrupen y formen fondos de ahorro que tengan a su vez ayudas de instituciones multilaterales, como el que funciona en México, llamado el 3x1, que por una remesa hay una institución que da dos o tres veces ese valor para financiar proyectos comunales, como la construcción de escuelas, mejoramiento de vías, acceso a servicios públicos básicos.

Así mismo, los receptores de esas remesas pueden organizar fondos de ahorro, para que a través de estos se pueda construir un capital para hacer proyectos de inversión que beneficien a una comunidad.

Estas experiencias, que están vigentes en México, El Salvador y Honduras, en el mercado colombiano apenas se han comenzado a desarrollar y básicamente a través de una ONG con el apoyo de entidades internacionales como el BID.

En Colombia, el programa ‘Colombia nos Une’, trata de organizar, cuantificar y ver dónde están los colombianos en el mundo, para crear conciencia de comunidad en el exterior y darles un apoyo específico a los emigrantes.

OPORTUNIDADES DE EDUCACIÓN.

En educación, las investigaciones demuestran que los hogares que reciben remesas tienen una mayor oportunidad para educación. Eso afecta positivamente a los niños y a los jóvenes que están en periodo de formación.

Un estudio del Banco de la República encontró que al estar recibiendo remesas un trabajador puede destinar más tiempo a la capacitación que a generar ingresos y, además, libera recursos para que los hijos de los trabajadores emigrantes permanezcan más tiempo en la escuela.

Por otro lado, dice Collazos, las remesas juegan un papel importante en momentos de decaimiento del ciclo económico: en periodos de recesión aumentan para ayudar a mantener el consumo básico de la familia y así ayudan a reactivar la economía.

DINERO PARA VIVIENDA.

Según una encuesta realizada por el Banco de la República en el 2004, las familias que reciben remesas las utilizan básicamente para el consumo básico (90 por ciento), es decir pago de vivienda (arrendamiento o pagos hipotecarios), alimentación, gastos fijos de mantenimiento, y educación, pero muy poco para inversión como tal.

Por eso el gobierno, los gremios y los bancos han ido adelantando una serie de eventos en donde está ubicada la mayor cantidad de colombianos, como Nueva York, New Jersey, Miami y Madrid, centrados básicamente en ferias inmobiliarias o de vivienda. Esto ha hecho que de alguna manera los colombianos residentes en el exterior estén invirtiendo sus remesas y ahorros en propiedad raíz en Colombia.