Archivo

Finca raíz, un negocio rentable de bajo riesgo

La finca raíz en Colombia está pasando por un gran momento. El posicionamiento de este tipo de inversiones como una alternativa que maneja un adecuado balance entre riesgo y rentabilidad ha ido propagándose de tal manera que no solo es atractivo para los colombianos y extranjeros residentes en el país.

25 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Hoy también está incluido en los portafolios de inversión diseñados para los compatriotas que viven en el exterior.

La valorización es, sin duda, un incentivo que está moviendo este sector de la economía.

Según cálculos de Beatriz Uribe Botero, presidenta Ejecutiva de Camacol, “los pronósticos apuntan a una variación media en los precios de los bienes raíces, durante el 2007, entre el 7 por ciento y 9 por ciento nominal, sin contar con la renta adicional que se puede generar por arrendamiento, que puede estar en el orden del 7,5 por ciento”.

Es decir, que sumando los dos componentes de ingreso, la finca raíz podría generar un rendimiento corriente entre el 14,5 por ciento y el 16,5 por ciento.

El proceso de valorización, que ha venido caracterizando al sector inmobiliario, ha sido un fenómeno general en todo el país.

La amplia oferta de proyectos que los constructores han puesto a disposición de los compradores ha tenido una importante circulación tanto en las ciudades como en los sectores aledaños a éstas.

Según Camacol, una figura que de un tiempo para acá pesa de manera destacada en la valorización es la venta sobre planos, ya que al adquirir vivienda de esta manera, una vez el proyecto ha finalizado, el comprador inicial puede agregar valor, vía disminución en el costo de oportunidad al vender una solución ya terminada o por proyectos comerciales paralelos, que de una u otra forma valorizan el inmueble.

Así mismo, la Ley 820 de 2003 disminuyó el riesgo asociado a las actividades de arrendamiento. La normatividad facilitó el flujo de recursos privados a las actividades de arrendamiento, gracias al establecimiento de reglas y procedimientos claros y expeditos, por lo que invertir para después arrendar en diferentes destinos, es una opción también atractiva para muchos que tienen recursos sin un fin específico.

Por estratos La actividad inmobiliaria a nivel nacional muestra una tendencia muy activa y sostenida en los estratos altos.

Tanto las principales ciudades como los municipios cercanos han visto un importante flujo de iniciación de proyectos que circulan entre los diferentes compradores de vivienda con bastante fluidez.

Para estos estratos la oferta habitacional es del 17 por ciento. En el último trimestre, en Bogotá se registró el 21 por ciento y en la ciudad de Cali este índice fue del 29 por ciento. Mientras tanto, la actividad constructora en Medellín, a pesar de los controles establecidos en El Poblado, se ha ido expandiendo hacia Envigado y Sabaneta.

En el exterior, la finalización de la última feria ‘Dónde vivir e invertir en Colombia’, realizada en Miami, dejó como ventas preliminares por 20 mil millones de pesos, sin contar, con las decisiones que serán tomadas posteriormente, gracias a la información impartida en la feria inmobiliaria.

Otros destinos Por otro lado, las negociaciones comerciales que Colombia lleva a cabo con otros países se han constituido en un motor de renovación en la estructura comercial del país, dice la presidenta de Camacol.

Por esta razón, las empresas de todos los sectores se han volcado a la tarea de posicionarse adecuadamente para enfrentar los retos que la apertura comercial traerá tras la firma de los tratados de libre comercio.

Por lo tanto, invertir en bodegas y estructuras comerciales que mejoren la competitividad empresarial es, muy seguramente, una opción que las empresas conciben como una alternativa necesaria e inaplazable.

Igualmente, la dinámica del turismo que se está incrementando en todo el país, ha influido significativamente en el aumento del atractivo en inversiones para destinos comerciales, pues los hoteles y las plataformas comerciales que pueden depender en gran parte del turismo, representan dentro del sistema, piezas importantes para atender la demanda que en esta materia se ha venido presentando desde hace varios meses.

GUÍA PARA COMPRAR VIVIENDA.

Según las lonjas de propiedad raíz, el proceso de compraventa tiene varias fases: informarse, educarse y aprender cómo es el producto, y resolver todas las dudas e inquietudes. El primer consejo, sencillo pero clave, es: si tiene dudas, pregunte una y otra vez. No sienta temor de hacerlo, usted tiene derecho a saber en qué -y cómo- invertirá su dinero.

A la hora de comprar tenga en cuenta qué va a pasar con el inmueble, si se va a valorizar o no, qué cuota de administración tendrá que pagar, si su entorno tiene proyección (planes viales, vías de acceso…), si le queda cerca al trabajo, entre otros aspectos.

Producto: evalúe la arquitectura de la vivienda, es decir, la distribución, el diseño, la calidad de los acabados...

Propiedad colectiva: cuando se adquiere una vivienda no sólo se debe fijar en la unidad de vivienda sino en las áreas comunes que también se compran con la propiedad.

Cuentas claras: comprar vivienda es sinónimo de diligencias y procesos financieros; por eso es importante tener en cuenta el costo total del inmueble, qué opciones existen para pagar la cuota inicial (si se trata de un negocio sobre planos) y cómo quedará la mensualidad.

Recuerde que existen otras necesidades, lo que obliga a hacer cuentas claras para no poner en riesgo la inversión. Todo esto debe estar precedido de la elección de la entidad bancaria