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Mueren 3 colombianos de ONU en Líbano

Tres de los seis soldados de las tropas españolas de la ONU que murieron ayer en el Líbano eran colombianos. Otros tres cascos azules resultaron heridos, en un “atentado terrorista premeditado”, según palabras del ministro de defensa de España, José Antonio Alonso.

25 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Las víctimas de origen colombiano son Jefferson Vargas Moya (21 años), Jackson Castaño Abadía (20) y Juan Ericsson Posada (20).

Los oriundos de España son Jonathan Galea García (20 años) y Juan Vidoria Díaz (20 años). Todos hacían parte de la Segunda Bandera de la Brigada Paracaidista.

Antes de partir para el Líbano a hacerse cargo de la repatriación de los cadáveres, el ministro Alonso aseguró que en el atentado se usó un artefacto de control remoto o un carro bomba, y que no se trató la explosión de una mina, “puesto que ha ocurrido en una carretera asfaltada”.

La explosión fue muy potente y pudo ser oída desde varios kilómetros a la redonda desde el lugar donde se produjo, junto a la ciudad de Jiam (sur del Líbano), la mayor de las que se encuentran bajo control español.

Un habitante de Jiam que no quiso identificarse dijo que ayer observó el Renault usado por los terroristas dentro de la localidad circulando junto a un Mercedes, pero al poco tiempo desaparecieron.

El hecho tuvo lugar a las 6:10 p.m. (hora libanesa), cuando los cascos azules realizaban una misión de rutina en la aldea de Sahel al Derdara. Los militares hacían parte de la Fuerza de Interposición en el Líbano de la ONU (Finul) y estaba previsto efectuar su reemplazo entre el 7 y el 16 de julio.

Se trata del primer atentado contra la Finul desde el fin del conflicto entre Israel y el movimiento chiita Hezbolá en el sur de Líbano, en el verano de 2006. Desde 1989, cuando las Fuerzas Armadas españolas comenzaron a participar en misiones internacionales, ha habido 134 muertos.

Según la Agencia de Noticias del Líbano, el estallido expulsó dos de los cuerpos por las ventanillas del vehículo.

Inmediatamente miembros españoles de la Finul, ayudados por militares libaneses, acordonaron el lugar. Uno de los muertos y dos de los heridos fueron trasladados al hospital de la localidad cercana de Marjayún, y el resto al cuartel de la brigada española, en la zona.

Muchos habitantes de las cercanías se encaramaron a las azoteas de sus casas para observar el desarrollo de los hechos, ante la imposibilidad de acercarse físicamente al lugar de la explosión.

Hezbolá condena el ataque La mayoría de ellos se mostraban sorprendidos, pero hubo quienes dijeron que era de esperar algún acontecimiento similar, sin dar otras explicaciones.

En Jiam y sus alrededores, la presencia de militares españoles y de la ONU en general no ha sido bien acogida, y han sido frecuentes los incidentes con sus habitantes, en su mayoría chiitas y cercanos a Hezbolá, que ven en la Finul una fuerza que protege a Israel y no a los libaneses.

Sin embargo, Hezbolá condenó el atentado y dejó claro que no tiene ninguna responsabilidad en el ataque. Las fuerzas de la ONU en el Líbano han recibido amenazas genéricas en grabaciones atribuidas a Al Qaeda, pero desde su despliegue en septiembre no habían sido todavía objeto de atentados directos.

Fuentes de la embajada colombiana en España informaron anoche no haber recibido ninguna comunicación oficial todavía. La embajadora Noemí Sanín se encontraba de viaje hacia Medellín, donde participará en el Congreso Cafetero.

*Con información de Efe