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Cero trago en fiestas juveniles en E.U.

En Estados Unidos, las fiestas de adolescentes son experiencias de alto riesgo para los padres, que deben impedir a toda costa el consumo de alcohol si no quieren pagar altas multas o ir a la cárcel.

23 de junio 2007 , 12:00 a.m.

De hecho, está estrictamente prohibido beber alcohol antes de los 21 años en la mayoría de los estados de Estados Unidos. Y cada vez con más frecuencia, los adultos que proporcionan alcohol a los menores o que organizan una fiesta en su domicilio, en la que se consumen bebidas etílicas, son hallados responsables de infringir la ley.

Este mes, una pareja de estadounidenses de Virginia fue condenada a más de dos años de prisión por poner a disposición bebidas alcohólicas en el cumpleaños de su hijo de 16 años. Como temían que los jóvenes beberían a escondidas, estimaron que controlarían mejor la situación si directamente les ofrecían cerveza y les invitaban a dormir en su casa. Pero fueron denunciados.

Numerosos estados han adoptado resoluciones que sancionan a los anfitriones de fiestas en las que se sirve alcohol con multas de 1.000 dólares por cada huésped menor de 21 años, hayan o no bebido. ¡Haga las cuentas!, especialmente en estos días en que se celebran tantas fiestas de graduación.

En Washington son pocos los padres que se atreven a organizar reuniones, que tienen lugar más a menudo en la escuela o en salones alquilados.

“Fui a una conferencia en la que un policía nos informó las normas que deben seguirse”, dijo una madre que prefiere el anonimato. “Le dije que pensaba hacer una fiesta para los niños y me miró como si estuviera loca”.

Tras asesorarse con un abogado, la mujer elaboró un reglamento e instaló un comité de unos diez padres encargados de vigilar a los jóvenes toda la noche.

Aunque desde los 16 años se puede conducir un coche en Estados Unidos y alistarse en el ejército para ir a Irak, el 80 por ciento de los estadounidenses se oponen a la idea de bajar el límite para el consumo de alcohol a 18 años.