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Masa crítica

La masa crítica se define como la cantidad mínima de una sustancia fisible necesaria para que pueda establecerse espontáneamente y mantenerse por sí misma una reacción en cadena. Aunque el asunto, conceptualmente bastante elaborado, tiene su origen en el campo de la física nuclear, su uso se ha extendido a muchas áreas, y la disección del mismo nos muestra que hoy es aplicable, inclusive, en el contexto empresarial. Se trata en este caso de considerar las condiciones mínimas necesarias para que puedan establecerse y mantenerse por sí mismas nuevas aventuras de emprendimiento en nuestros negocios.

22 de junio 2007 , 12:00 a.m.

En términos coloquiales la reacción en cadena no es otra cosa que el conocido efecto ‘bola de nieve’, y la masa crítica correspondería, por lo tanto, a esa cantidad mínima de copos blancos requeridos para que se desarrolle ese proceso de acumulación que se torna imparable. En el ámbito empresarial, y en nuestro entorno nacional, podríamos preguntar por la masa crítica en múltiples circunstancias y contextos. ¿Cuál es la masa crítica que asegura la supervivencia de la empresa? ¿Cuál es la masa crítica que puede catapultar las exportaciones? Y tal vez la más importante, ¿qué masa crítica hace a una empresa innovadora? En el caso empresarial, antes de dar paso a la reacción en cadena, debe comenzarse por la realización de una primera experiencia que pueda luego hacerse repetible y que, una vez depurada y formalizada, se configure como una nueva aventura de emprendimiento debidamente incorporada como parte del quehacer regular de la empresa. A modo de ejemplo: ¿ya exportó la primera vez? ¿Cómo hacerlo una segunda y una tercera ocasión? ¿Tiene la masa crítica suficiente para que se vuelva una actividad regular de su negocio? La reacción en cadena empresarial es ante todo un cúmulo de experiencias empresariales regularizadas y controladas.

¿Y la masa crítica en el contexto empresarial? Para mí que la masa crítica, en este caso la empresarial, está esencialmente constituida por las personas, por el talento humano con el que cuenta la empresa y con el que tendrá que atraer y mantener. Personas que haciendo uso de unas capacidades de recursos e infraestructura generan la chispa de las ideas que dan curso a la reacción en cadena empresarial. Ideas de nuevos negocios, de nuevos productos. Ideas innovadoras que, como en los procesos de fisión de la física nuclear, se tornan a su vez en detonantes controlados de nuevas reacciones en cadena; de nuevos procesos empresariales.

Así que la masa crítica empresarial resulta ser una balanceada y potente amalgama de personas, ideas y capacidades que permiten iniciar y mantener por sí mismas nuevas reacciones empresariales en cadena. No hay que olvidar que en estas reacciones se libera mucha energía, energía que debidamente controlada y sostenida constituye el verdadero motor del desarrollo empresarial.

Director de Investigación y Docencia, U. Eafit .

"La reacción en cadena no es otra cosa que el conocido efecto ‘bola de nieve’”.