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Brasil e India se unen en contra de E.U. y Europa

Las negociaciones entre los cuatro Gobiernos clave de la Organización Mundial del Comercio (G4) colapsaron ayer, lo que aumenta la probabilidad de un fracaso en las conversaciones con otros países sobre un acuerdo que inyectaría miles de millones de dólares anualmente a la economía mundial. (VER GRAFICO)

22 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Por primera vez, Estados Unidos y la Unión Europea formaron un frente común y acusaron a sus pares de India y Brasil de ser intransigentes y no ofrecer nada nuevo para desbloquear las negociaciones comerciales que se han prolongado a lo largo de casi seis años.

India y Brasil, por su parte, atribuyeron la demora a la falta de voluntad de Estados Unidos y Europa para reducir los subsidios agrícolas y los aranceles a las importaciones de materias primas.

El colapso de ayer puede significar el fin de la Ronda de Doha, que comenzó a fines del 2001, aun cuando negociadores comerciales y políticos insisten en que todavía es posible un acuerdo.

Las elecciones en Estados Unidos y la India, así como los posibles cambios de política resultantes, presentan una amenaza para futuros avances si no se puede lograr un acuerdo antes del próximo año.

Los negociadores del G4 intentaban resolver una ecuación casi imposible: lograr que los países industrializados abran más sus mercados a los productos agrícolas provenientes de los países emergentes, y que éstos reduzcan a cambio sus obstáculos a la entrada de productos industriales de las naciones ricas.

Desde que comenzaron las discusiones del G4, el 19 de junio, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, y el ministro indio de Comercio, Kamal Nath, “no se movieron ni un ápice del punto en el que comenzamos hace dos años”, dijo el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Mike Johanns.

Amorim y Nath dijeron que las conversaciones perdieron el rumbo porque E.U.

y la Unión Europea se negaron a mejorar sus ofertas de ayuda al agro. Los números presentados por Estados Unidos sobre subsidios internos superaron los exigidos por la llamada alianza de los emergentes, dijo Amorim. Agencias