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Boca festeja otra Libertadores

Ni el empuje de 60.000 espectadores ni el entusiasmo inicial de Gremio pudieron impedir que Boca Juniors festejara su sexta Copa Libertadores en pleno estadio Olímpico de Porto Alegre, ni que Juan Román Riquelme volviera a ratificar su condición de ídolo azul y oro al marcar las dos anotaciones con las que el equipo argentino se impuso anoche 0-2.

21 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Fue otra noche mágica del volante de creación que ahora vuelve a pedir pista para la Selección Argentina que la próxima semana comenzará a jugar la Copa América. A los 23 minutos del segundo tiempo, hizo un tiro cruzado desde afuera del área, muy a la izquierda del portero Sebastián Saja. El balón comenzó a girar, atravesó el área y se le metió en un ángulo. Golazo.

Y si faltaba algo más para que Riquelme tuviera una noche redonda, fue un rebote de Saja luego de un centro de Rodrigo Palacio. La pelota le quedó limpia al 10 de Boca, que la metió por todo el centro del arco.

La humillación para Gremio, que cuando llegaba al área rival abría el juego para buscar un centro inservible, pudo ser peor. Pero Martín Palermo, otro ídolo boquense, también tiene un ingrato lugar en la historia: tuvo una pena máxima para dejar el marcador igual al del partido de ida en La Bombonera y lo desperdició...

El pitazo final de Óscar Julián Ruiz encendió la fiesta auriazul, que en los últimos ocho años ganó cuatro veces la Libertadores. No es poco