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Piden demoler tarima ‘Francisco El Hombre’

Hace 20 años, un grupo numeroso de residentes de los alrededores de la plaza Alfonso López, de Valledupar, ‘puso el grito en el cielo’ cuando se habló de construir la actual y moderna tarima ‘Francisco El Hombre’.

20 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Hoy, la mayoría de esas mismas personas y la ciudadanía vallenata en general se oponen a que ese escenario sea demolido, tal como se busca a través de una acción popular, en la que se argumenta invasión del espacio público.

La polémica surge debido a la propuesta del arquitecto guajiro Gonzalo Orozco Daza, quien mediante una acción popular le pidió al alcalde Ciro Pupo Castro demoler la tarima.

El pasado 7 de junio, tanto Orozco como el alcalde Pupo asistieron a una audiencia especial ante el Juzgado Quinto Administrativo del Circuito de Valledupar, a exponer los respetivos argumentos.

También estuvieron el director de la Casa de Cultura de Valledupar, Julio César Daza; el presidente de la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araújo; el periodista especialista en temas culturales Germán Piedrahíta y los asesores jurídicos de la alcaldía.

Mientras Orozco se remitió al aspecto urbanístico y de defensa del espacio público, los miembros de la contraparte se basaron en el concepto de patrimonio cultural que representa este escenario, teniendo en cuenta la Ley de Cultura 397 de 1997.

El próximo 5 de julio habrá una nueva audiencia en la cual se espera que la jueza Maritza Britto, encargada del proceso, tome una decisión frente al polémico tema.

Polémica de nacimiento La historia de la tradicional tarima ‘Francisco El Hombre’ no solo da cuenta de momentos gloriosos de reyes vallenatos y multitudinarios cierres de campañas políticas, sino que también está cargada de situaciones polémicas.

Muchos protestaron cuando en 1987 se decidió remodelar la antigua tarima, que no era otra cosa que una simple plataforma de cemento con menos de un metro de altura, pero entonces era considerada símbolo central de la colonial Plaza Alfonso López, ‘templo sagrado’ del folclor vallenato.

“Eso sería un esperpento”, “eso es un disparate”, “sería la tarima de la infamia”, se escuchó decir.

Pasaron varios episodios para llegar a la decisión de derrumbar la vieja y pequeña tarima, entre ellas la realización de una ‘radiotón’ a cargo de las Damas Grises para ayudar a la Liga de Lucha contra el Cáncer.

“Resulta que nos dimos cuenta de que esa tarima no era suficiente para realizar todo lo programado para recolectar fondos y fue cuando comenzamos a pensar en una más grande y moderna, acorde con la grandeza que ya había adquirido el Festival Vallenato”, comenta Efraín ‘El Mono’ Quintero Molina, quien era el jefe de Planeación Municipal, bajo el mandato del alcalde Fausto Cotes Núñez.

De inmediato, Cotes acogió la idea de construir una nueva tarima, decisión que le causó más de un problema, en especial con los vecinos de la plaza, quienes encabezados por Rodrigo Montero Castro, conocido en Valledupar como ‘Romoca’, hicieron una recolección de firmas para oponerse a la construcción.

Entre los argumentos para oponerse planteaban la inconveniencia de construir unos baños públicos junto a la tarima, como preveía el proyecto.

“Nuestra oposición no era tanto por la nueva tarima sino por los baños públicos a los lados porque sabíamos que el Alcalde no iba a poder controlar eso y se convertiría en un gran problema”, recuerda ‘Romoca’.

Entre los que firmaron por el “no” se destacan figuras representativas de la élite vallenata como el dirigente liberal Pepe Castro Castro, Armando Maestre Pavajeau, Hernando Molina Céspedes y el compositor Gustavo Gutiérrez Cabello.

Cuenta ‘Romoca’ que una comisión, en representación de los firmantes, se reunió con el alcalde y le llevó el listado de firmas en contra de su decisión. Pero el mandatario no aceptó las objeciones y se ratificó en su posición. Hubo pronunciamientos públicos que calificaban la obra como “atentado contra la historia vallenata”.

Según afirma ‘El Mono’ Quintero, debido a las presiones en contra, la vieja tarima se demolió un domingo 18 de enero a las cinco de la mañana para evitar que muchos se percataran del hecho. “Recuerdo que el alcalde me llamaba a cada rato y me preguntaba cómo iba la cosa”, relata Quintero.

Diseño polémico Hasta la autoría del diseño de la actual tarima ‘Francisco El Hombre’ fue motivo de polémica, pues mientras que algunos aseguran que el crédito es del arquitecto Jaime Palmera Pineda, ‘El Mono’ Quintero, también arquitecto, sostiene que fue suya la idea original del diseño.

“Yo fui a Bogotá en compañía de Carlos Gnecco, quien era el secretario privado, y le propusimos el proyecto a Jaime Palmera y con él trabajamos juntos en la forma y el diseño”, señala Quintero.

Después de sortear inconvenientes, la nueva tarima fue construida y hoy es motivo de orgullo e identidad cultural para los vallenatos.

Cambio radical de posiciones Contrario a lo que sucedió en 1987, ahora hay un clamor general en defensa de la tarima ‘Francisco El Hombre’.

“Yo en esa época me opuse porque consideraba que la plaza debía mantenerse en su estilo histórico original. Ahora pienso que ya se convirtió en el símbolo de Valledupar”, asegura el abogado Carlos Quintero Romero.

“La tarima debe ser inmodificable porque representa mucho para nosotros, es la historia de 39 festivales, de Consuelo Araújonoguera, del ex presidente López y de campañas políticas”, dice el compositor Gustavo Gutiérrez Cabello.

El director de la Casa de la Cultura de Valledupar, Julio César Daza, afirma que la tarima y la plaza “son la identidad de nuestra cultura, allí nació el Festival. No podemos compararnos con otras culturas porque la nuestra es única, tanto que produjo un impacto en toda la Costa Caribe en donde ahora en todo pueblo hay una plaza con tarima”.

Ahora, muchos vecinos de la Plaza Alfonso López dicen estar dispuestos a luchar por la preservación de este símbolo. Incluso, ya se habla de realizar una consulta popular para definir el asunto.

UNA IMAGEN TURÍSTICA DE VALLEDUPAR ''Pienso que ya se convirtió en algo como la Torre Eiffel, que es un símbolo de París, entonces no podemos demoler la tarima”.

Carlos Quintero Romero. abogado y comentarista radial.