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Compro, compro

Para cualquier transeúnte desprevenido la fila que había enfrente de una entidad financiera hace unos días, recordaba el caso de los jubilados que esperan con paciencia que su cheque. Sin embargo, el público en este caso era de todas las edades y de ambos géneros. Se trataba de un grupo de inversionistas en proceso de reclamar uno de los formularios que les darían opción de comprar las acciones de Isagen salidas a la venta en ese momento.

19 de junio 2007 , 12:00 a.m.

El episodio puede parecer anecdótico pero tiene un trasfondo de la mayor trascendencia. En la medida en que los diferentes indicadores del país mejoran, el apetito por los títulos que el mercado tiene para ofrecer ha crecido de manera notoria. Tal como lo dijo recientemente la Bolsa de Valores de Colombia “los colombianos están cambiando el ahorro por a la inversión”.

La prueba más fehaciente de ello fue el gran éxito de los procesos de democratización de empresas como Isagen y el grupo Aval, pues en ambos casos la demanda superó con creces la oferta de acciones. En lo que tiene que ver con la primera, la privatización parcial de la generadora de energía con sede en Medellín, cuya propiedad mayoritaria es todavía de la nación, salió a pedir de boca. Así, Isagen colocó entre diferentes inversionistas 19,22 por ciento de sus acciones por valor de 488.000 millones de pesos, aunque el público en general solo pudo optar por una quinta parte de ese paquete.

Debido a ello, a los dos días de la apertura de la venta se agotaron los formularios de solicitud.

La razón fue que en la primera fase del proceso reservado por ley al sector solidario, participaron activamente los fondos de empleados de esa compañía y los ex trabajadores. Así mismo, las AFP lograron adjudicaciones a través de fondos especiales de inversión directa para estos títulos, de tal manera que, las pensiones voluntarias de cientos de miles colombianos están respaldando, en últimas, este proceso.

Por su parte el Grupo Aval le ofreció al público 334 millones de acciones, por un monto ligeramente superior a 210.000 millones de pesos. En respuesta, fueron recibidas ofertas por más de 360.000 millones de pesos, de más 39 mil personas diferentes, sin contar a varios fondos extranjeros que se habrían quedado por fuera tras conocerse la medida del Gobierno de exigir depósitos del 40 por ciento para la realización de inversiones de portafolio.

De ser adjudicadas las acciones a todas las personas que postularon sus recursos, el Grupo Aval pasaría a ser la segunda compañía del país por número de accionistas después de ISA, con un número estimado de 60 mil poseedores. Esa fue una razón fundamental para que la Asamblea de Accionistas, reunida el pasado 5 de junio, aprobara la emisión de 300 millones de acciones ordinarias sin sujeción al derecho de preferencia la cual, es de suponer, será ofrecida prontamente.

El ejemplo reciente de esas colocaciones muestra una vez más que los colombianos están ávidos de alternativas de inversión y de nuevos jugadores.

Según cifras de la BVC, en el 2006 más de 36 mil inversionistas compraron a título personal acciones de manera directa. En total, la Bolsa estima que más de 53 mil personas naturales participan en el mercado y que sus inversiones tienen un monto superior a los 12 billones de pesos.

Si bien el mercado ha crecido, pues en el 2006 se negociaron 29,1 billones de pesos en acciones, los casos recientes muestran que hay más socios potenciales que valores disponibles. Muchos esperan con avidez la oferta de parte de Ecopetrol, pero lo ideal es que el éxito de las experiencias recientes lleve a muchas empresas a inscribir y ofrecer sus acciones, para colmar el apetito de miles de colombianos, por lo cual el anuncio del Gobierno en el sentido de ofrecer más acciones de ISA e Isagen es una buena noticia.

"El gran éxito que tuvieron los procesos de colocación de acciones de Isagen y Grupo Aval demuestra que hay más demanda de estos valores que oferta”.