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FORO DEL LECTOR

18 de junio 2007 , 12:00 a.m.

¿Sí o no al despeje? Señor Director: Crece la polémica por el intercambio humanitario. Lo único evidente es que las Farc exigen el despeje de Florida y Pradera. Pero la situación no debería eternizarse y los secuestrados están llegando a su límite de resistencia. Liberarlos es un imperativo que rebasa la presunta desventaja táctica temporal que se pueda causar con el despeje. Como “más vale tarde que nunca”, si para las elecciones de octubre no se ha resuelto aún la situación, a los tarjetones podría adicionarse una papeleta que preguntara: ‘¿Sí o no al despeje de Florida y Pradera?’. Lo más probable es una cantidad arrolladora por el sí, que le dará respaldo al Gobierno para proceder en consecuencia.

Jorge Arbeláez Manrique.

Más filtros y prevención Señor Director: La historia del soldado de Balsillas refleja el drama de quienes, afectados por el licor, terminan cometiendo actos tan condenables como los ocurridos la semana anterior. Aquí todo gira en torno al licor. Muchos niños crecen viendo a padres y familiares con la botella en la mano. Pero lo peor de todo esto es que no se desarrollen programas preventivos en una institución sometida a tantas presiones como el Ejército. Ni qué decir del filtro psicológico, el cual es solo una firma en un papel, pues lo importante es incorporar a quien sea con tal de llenar una cuota. Por favor, más atención a la selección de personal y más prevención con quienes han sido enlistados, para minimizar el riesgo de causar tanto dolor.

Carlos Suárez Montoya.

Otra idea para la 7a.

Señor Director: En el debate sobre el transporte por la carrera 7a. de Bogotá, no se ha mencionado la idea de utilizar buses articulados con acceso a la derecha del conductor, sin que sea necesario modificar la infraestructura de esta vía.

Solamente se necesitaría construir bahías para el acceso y descenso de los buses, con andenes lo suficientemente anchos. Al lado de las bahías se construirían puentes peatonales. Se mantendría el pico y placa, con dos carriles a la derecha para los buses articulados, en el sentido sur por la mañana y en el sentido norte por la noche.

Hernando Ruan Guerrero.

Frase de mal gusto Señor Director: La frase utilizada por el presidente de la Cámara de Representantes no solo es una injuria proferida en contra de los miembros de esa corporación, que decidieron votar en favor de los derechos patrimoniales de la comunidad denominada gay de Colombia, sino que demuestra la homofobia de este señor por estas personas, seres humanos con los mismos derechos de los demás.

Individuos como este no deberían pertenecer a una corporación legislativa y menos ser sus presidentes. Se supone que los allí elegidos son respetuosos de las diferencias.

Edilberto Torres Baquero Bogotá.

Que paguen cárcel Señor Director: Nada hay que preocupe más a un político que su imagen. Por eso, el peor castigo para ellos, cuando ha violado la ley es la cárcel. Que sus electores lo vean en un patio de La Picota en sudadera es para un político lo más vergonzoso y humillante. La excarcelación y la muerte política como pena le permitirían retirarse a la vida privada y dedicarse con tranquilidad a sus negocios particulares. Y esto conllevaría cierto grado de impunidad y olvido.

Germán Andrade Cúcuta.

No es ‘flor de un día’ Señor Director: Las manifestaciones de inconformidad expresadas por los estudiantes, no son “flor de un día”, sino la respuesta de quienes se sienten perjudicados con las políticas educativas vigentes y, particularmente, con el recorte de las transferencias. Estas sí son verdaderas y prioritarias razones de Estado. Debemos escuchar y atender las inquietudes de nuestros jóvenes, porque ellos conforman nuestro potencial de desarrollo y futuro liderazgo.

Lo importante es conciliar alternativas de solución y no solo represión y frustración.

Gerardo Dussán D.

Bogotá * * * * Señor Director: Las marchas, con miles de jóvenes, son un positivo sentido de conciencia ciudadana. Este pueblo mayor está anestesiado, ya se acostumbró al atropello, a que decidan por él y contra él en las altas esferas del Estado.

Por fortuna, por la magia de los medios de comunicación, la juventud se está informando más. Ya los jóvenes saben qué contiene el TLC, qué son las transferencias y lo que significan los recortes en educación. Y entienden a qué tienen derecho. Ese despertar hay que verlo como algo bueno para el futuro social y democrático y ofrecerles espacios para sus planteamientos.

Solo así no serán “flor de un día”.

Mercedes Ospina de M.

Bogotá * * * * Señor Director: Calificar de marchas democratizadas es sencillo. Otra cosa es verlo plasmado en edificios profanados con grafitis insultantes, universidades destruidas, vitrinas rotas, policías sin derecho a “reaccionar” ante la violencia de sus atacantes, tráfico y ciudades paralizadas, pérdidas económicas, retrasos en finalización de carreras y bachilleratos, niños que no saben por qué están “marchando”. ¿Qué tienen de “democrático” y “alternativo”? El editorial afirma acertadamente características como “rechazo a la violencia como instrumento de cambio..., un discurso más cualificado...”, como requisitos indispensables para que esas “marchas” no sigan siendo flores efímeras por luchas ajenas.

Ilse Bartels L.

Bogotá .

Un foro por la salud Señor Director: No solamente es Cafesalud la que maltrata y deja morir a los pacientes. Su equipo investigativo debería averiguar sobre todas las variables que no cumplen las EPS. También debería realizar un foro abierto sobre la atención en salud de la diferentes EPS del país, incluido el Seguro. Los invito un día al servicio de urgencias de allí. No tienen ni analgésicos. Pobres pacientes. Con el apoyo de los medios y en unión de la comunidad podemos lograr que estos servicios sean mejorados en bien de todos.

Adolfo L. Escobar Ll.

Pereira * * * * Señor Director: Por más que el Gobierno tenga buenas intenciones y quiera modificar la Ley 100 a favor de los usuarios de las EPS, no puede porque al Congreso llegan los comerciantes de la salud a hacer lobby (lo que antes se llamaba lagarteo), frenan el trámite del proyecto o modifican su texto y sale la nueva ley a su favor, con espíritu, objetivo y contenido que nada tienen que ver con el proyecto inicial. Desde que legislaron para convertir la salud en negocio, le cerraron las puertas a su humanización.

Luis Iván Perdomo Cerquera Bogotá