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Panorama desalentador de la VIS

Vuelven y juegan las estadísticas de la Vivienda de Interés Social (VIS) y esta vez fue en el foro de la Fundación Buen Gobierno, el 13 de junio, en Bogotá.

16 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Se recordó –una vez más– que 1,7 millones de colombianos no tienen techo y que 800.000 más lo poseen pero con problemas de calidad. De nuevo se habló de cómo la mitad de los subsidios asignados nunca se convierten en una vivienda y cómo, a pesar de los esfuerzos, el panorama de la VIS aún es desalentador.

"Hay un gran desequilibrio interregional con el agravante de que no se sabe qué problemas puntuales tiene cada sitio”, dijo Sergio Uribe, director de la junta directiva de la Fundación, quien identificó la problemática como “una bomba de tiempo” que aumenta por el desplazamiento y la falta de oportunidades.

Según Uribe, “lo que sí tenemos claro es la necesidad de concentrar el crédito hipotecario en las grandes capitales para que los subsidios pasen de expectativa a ser una vivienda real".

El Ministro de Vivienda Juan Lozano coincidió con el representante de la Fundación, pero agregó que precisamente por eso se han tomado decisiones para dejar atrás el escenario de gente con cartas de subsidios pero rechazados a la hora de pedir crédito.

En este punto Lozano destacó el reciente convenio con la Asobancaria por 1,8 billones de pesos para enfrentar este inconveniente. “Esta y otras decisiones forman el paquete con el que pretendemos frenar, en algo, las décadas de desatención a la población vulnerable”.

Para el ex Ministro de Desarrollo Eduardo Pizano, el 30 por ciento de la fuerza laboral del país es informal y no cumple con la normatividad ni los estándares que rigen a la banca tradicional y por ello, precisamente, la financiación sigue siendo el problema estructural lo que obliga a buscar fuentes alternativas de financiación con entidades especializadas en este tipo de población pues –coincidiendo con Lozano– "nada se gana con tener subsidios si no hay créditos complementarlos".

Julio Miguel Silva, director de Economía Urbana, recordó una propuesta recurrente en otros foros: implementar, de forma urgente, el ahorro programado. “A los informales hay que crearles historia crediticia y darles herramientas para reunir la cuota inicial. Y como parte de esta tarea tendremos que crear bancos hipotecarios especializados o subsidiar a los bancos para disminuir el riesgo”, aseguró.

De la financiación se pasó a otro tema obligado: la promoción de suelo y el urbanismo para construir proyectos de forma permanente con una preocupación recurrente: en Bogotá es prácticamente inviable hacer VIS tipos 1 y 2 por el costo de la tierra que sigue en alza (ver recuadro).

‘‘ Hay que cambiar el subsidio referido al valor de la vivienda, pues hay familias que por ganarse el más alto compra una barata y desmejora su calidad de vida", Beatriz Uribe, presidenta nacional de Camacol.

INOPERANCIA Y FALTA DE COMPROMISO.

“Hay cuota de responsabilidad en la inoperancia de las entidades territoriales y los alcaldes que teniendo las herramientas y los terrenos para hacer vivienda social no se inmutan", dijo el ex Ministro Eduardo Pizano.

“Estos factores desestimulan a los constructores, pues además de los bajos rendimientos está la demora en el pago de los subsidios”, agregó, quien recordó que “no es un secreto que los pocos que le apuestan a este renglón solo reciben auxilios de las cajas de compensación.

“El costo de la tierra también afecta a la clase media porque para compensar su valor cada día le ofrecen áreas más pequeñas y acabados de menor calidad.

Esto sin contar que los incrementos en la inflación han elevado el valor de la UVR lo que hace que los bancos deban pedir mayores ingresos para aprobar un crédito”, dijo.

Beatriz Uribe, presidenta de Camacol, anotó que "parte del problema está en el exceso de burocracia. No tiene sentido hacer planes parciales que tardan 3 años en zonas de la ciudad consolidadas con el agravante de que después de expedidos se requieren otros 18 meses de trámites para poner el primer ladrillo”.