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Transmetro entrará un año más tarde a operar Los retrasos en las licitaciones, las dificultades en el traslado de redes y la vinculación de los transportadores locales en el proyecto afectan el proyecto.

13 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Debido a las dificultades en la adjudicación de los procesos licitatorios para la construcción de las obras de Transmetro, este sistema no entrará en operación este año como se tenía previsto, sino en el segundo semestre del 2008.

Así lo explicó el ministerio de Transporte y la gerencia del proyecto.

El gerente de Transmetro, Alvaro Osorio, señaló que se estima que la operación se dé en el tercer trimestre del próximo año.

El funcionario explicó que además del retraso en las obras, también se han tenido problemas con la apertura del proceso licitatorio para la operación del sistema de transporte masivo.

Hay dificultades con los transportadores de la ciudad, pues se desconoce cual será su papel en el proyecto.

Una vez se adjudique la licitación de operación, el ganador del proceso requerirá tiempo para adquirir los buses que utilizarán en la operación diaria.

Inicialmente Transmetro requerirá de 88 buses, pero solo se comprarán 64, cuya inversión se tiene presupuestada en 25 millones de dólares.

Osorio explicó que la licitación para la construcción del tramo Murillo III fue declarado desierto, ya que solo se presentó una propuesta y esta fue superior al presupuesto oficial para la ejecución de la obra. Ante esta situación, y atendiendo los requerimientos del Banco Mundial, que no permite que se reabra una nueva licitación con las mismas características, se juntarán dos tramos.

La nueva licitación juntará las obras de Murillo III con el tramo Olaya Herrera. A esto se suma la licitación del par vial de la carrera 50, la cual conecta a Murillo con Barranquillita.

Similar a lo que ocurrió en Cali con el sistema Mio, está pasando en Barranquilla, donde después de iniciarse los trabajos de reubicación de redes de servicios públicos, se cambiaron los diseños y los costos se incrementaron.

Esta situación perjudicó a los comerciantes, quienes señalaron que sus ventas han caído y que nadie les responde por las pérdidas.

Esta situación es el común denominador en todos los procesos que se adelantan en Bucaramanga, Medellín, Pereira, Cartagena, Bogotá, Cali y Soacha.