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FORO DEL LECTOR

13 de junio 2007 , 12:00 a.m.

La masacre y la reacción.

Señor Director: Un caso tan doloroso como el asesinato de seis personas en el Caguán por dos soldados borrachos ha debido ser objeto de automático boletín del Ministerio de Defensa para disculparse públicamente, pues da la impresión de que en los cuarteles no hay control sobre los armas, ni sobre la conducta de soldados fuera de ellos. Además, antes que la ONU, que ya lo hizo, los primeros en condenar la masacre han debido ser los encargados de las Oficina de Prensa de la Presidencia. El Gobierno no debería esperar a que los familiares de las víctimas demanden, sino anticiparse a ofrecer la ayuda estatal para subsanar los perjuicios materiales, ya que los morales son irreparables. Reacciones tardías en casos de graves violaciones de los derechos humanos son las que señalan al Estado colombiano como ajeno a su preservación.

Jorge Arbeláez Manrique Cali.

No debió viajar.

Señor Director: EL TIEMPO se lo advirtió al Presidente. Pero, en su terca obstinación, se fue a Estados Unidos a que lo humillaran más y a disimular los golpes con refranes de Titiribí. En total acuerdo con los dos editoriales en los que ustedes desaconsejaban un nuevo viaje y con la columna de Salud Hernández.

Luis Eduardo Saavedra Bogotá.

Las controversias de Uribe .

Señor Director: ¿Qué le pasa al señor Presidente, que semanalmente se ha dedicado a crear controversias inútiles? Anuncia la excarcelación de los ‘parapolíticos’, y por razones de Estado suelta a los guerrilleros; dice que el ex director del DAS es un buen hombre; felicita a los candidatos en la convención de los miembros del partido de Vargas Lleras, interviniendo abiertamente en política. ¿Ese favorecimiento de los candidatos de ese partido será un canje humanitario para evitar la moción de censura contra el ministro Juan Manuel Santos? ¿El Presidente se está desmoronando emocionalmente? Édgar Victoria González Cali.

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Señor Director: El presidente Álvaro Uribe prácticamente “nombró” a Enrique Peñalosa como el próximo alcalde de Bogotá, con su llamada a Cambio Radical. ¿Para qué elecciones? Ya todo está consumado. El Congreso deberá tomar las respectivas medidas para que pase lo de siempre. Nada.

Helena Manrique Romero.

La política gringa.

Señor Director: Con relación a su editorial ‘Hacia la Casa Blanca’ (12-06-07), falta mucho trecho por recorrer, pero desde hace cerca de un año todas las encuestas dan como ganadores de las primarias a Hillary Clinton, por el Partido Demócrata, y a Rudolph Giuliani, por el Republicano, por amplio margen. Nada ni nadie, ni siquiera la tardía postulación del actor Fred Thompson (en una deficiente emulación de Ronald Reagan), cambiará este panorama. Y esos mismos sondeos muestran que Rudy derrotará a Hillary en noviembre del 2008. El fenómeno Hillary naufragará. No obstante el desprestigio de Bush por la guerra de Irak, el pueblo norteamericano sabe que no hay otro tema más crucial que la seguridad de la nación. Y allí sobresalen la experiencia y el recio perfil de Giuliani. Obama ya declaró su animadversión hacia Uribe y hacia Colombia, y Hillary también ha tomado distancia. El ex presidente Bill Clinton sí es verdadero amigo de Colombia.

Luis Guillermo Morales Arias .

La respuesta esperada de las Farc.

Señor Director: Después de que ha escapado la rabia que dan sus palabras, viene la carcajada que producen declaraciones de ‘Raúl Reyes’ al hablar de las “convicciones revolucionarias” de la guerrilla de las Farc, que pretende ignorar la verdadera revolución que practica el comunismo chino, que invade el mundo con su producción de calidad, sustentada en la creación –en alianzas con el capitalismo– de millones de empleos. Ignora ‘Reyes’ también que para hacer su vapuleada revolución, Fidel Castro no recurrió al secuestro ni a la destrucción de escuelas e iglesias, ni al asesinato de campesinos inermes.

Jorge Falcon Armenia.

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Señor Director: ‘Raúl Reyes’ dice lo que ya todos sabemos. Que no van a soltar a ningún secuestrado, que ‘Granda’ no es ningún negociador, que el niño Enmanuel debe pagar lo que no es su culpa, que solo “negocian” si despejan Pradera y Florida, en el Valle. Y ahí comenzaría otro capítulo conocido por todos: ‘Las mentiras de las Farc, versión 2007’.

Se debe reconocer la gallardía de Uribe al liberar guerrilleros, incluyendo a ‘Granda’, una jugada estratégica, pues agotado el capítulo nacional, tendrán Francia y el G-8 que iniciar una presión sobre las Farc, para la liberación de los secuestrados.

Ricardo García Ch.

Bogotá.

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Señor Director: Se sabía que las Farc iban a salir con un chorro de babas. Ellos solo quieren el despeje, hacer tiempo, jugar con el sufrimiento de las familias de los secuestrados y desesperar al Gobierno. Tal vez solo los mueva una presión de las armas respaldada por otra de los colombianos, que deberíamos salir a las calles todos los domingos, sin falta, vestidos de blanco. Es decir, armados de valor civil y de rechazo a esta guerrilla que ya nos tiene hastiados.

Ángel María Aguilar .

Bien por el constructor.

Señor Director: Me refiero a su editorial ‘Un triunfo del bien común’ (12-06-07). Es verdad, el centro comercial Quinta Avenida no convenía al sector ni a la ciudad. Pero es un triunfo también de la sensatez, que enaltece al constructor Pedro Gómez Barrero, quien sacrificó un gran negocio en aras del bien común. Luego de hacer una encuesta ciudadana, que le fue adversa, tomó la decisión de no construir el centro. Hay que reconocerle con justicia que obró con desprendimiento. Es un ejemplo que deben seguir muchos constructores, que en muchos casos, a cualquier costo, causan serios perjuicios al entorno. Bien por el constructor.

Ana Consuelo Puentes R.

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Señor Director: Cuando la autoridad de las instituciones del Estado falla, la autoridad ciudadana, expresada mediante los mecanismos de participación e instrumentos de defensa de los derechos, hace posible preservar el bien común. Ello se desprende de la porfía de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá que, de la mano con los vecinos del sector y con el apoyo de las instituciones de control, evitó que el interés particular aplastara el interés general. Es un ejemplo que se debe imitar para que unos pocos no sigan imponiendo el desorden y el desafuero en lo ambiental y en el urbanismo en Bogotá.

Héctor J. Amarís P.

Bogotá