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Disfrute de una cena con altura

Cierre los ojos e imagine por un instante que celebra una comida o una cena muy importante, literalmente suspendido en el aire. Ábralos y compruebe que una empresa japonesa ya está ofreciendo –a quien tenga el dinero para pagarlo– la posibilidad de organizar un evento con verdadera altura, lo que para ellos quiere decir a 50 metros del suelo.

12 de junio 2007 , 12:00 a.m.

La iniciativa se llama Dinner in the sky (comida en el cielo) y es un proyecto empresarial que aúna restauración y entretenimiento al más puro estilo de las atracciones más famosas del mundo en la actualidad.

Para disfrutar de esta experiencia gastronómica se necesitan dos cosas importantes. La primera, un poco más de 10.000 dólares que vale el servicio –incluido el montaje, la comida y la atención– y un permiso especial para realizar el aparatoso montaje en el sitio que el comensal haya elegido.

Con una vocación empresarial, Dinner in the sky ha cosechado grandes triunfos en distintos lugares y países del mundo.

En la revista Forbes El negocio es itinerante y se puede optar por vivir este evento en cualquier latitud del globo. Este es, sin duda, uno de los principales atractivos del servicio que, según sus gestores, podría estar disponible en cualquier parte del planeta.

Y aunque no se le ha hecho mucha publicidad, por aquello de que es un evento exclusivo y dirigido especialmente a grandes empresas, varios medios de comunicación han hecho eco del acontecimiento por su originalidad.

Uno de ellos, la prestigiosa revista de negocios Forbes, que recientemente eligió a este sitio como uno de los diez restaurantes más inusuales del planeta. Y con toda la razón. Una cena en las alturas, tal y como la ofrece este servicio, transcurre así: sobre una tabla suspendida a unos 50 metros del suelo (164 pies), los comensales se reúnen amparados por Benji Fun, el líder de este tipo de actividades de atracción y ocio.

Dinner in the Sky permite reservas de ocho horas y puede personalizarse de acuerdo con los deseos de los clientes. De este modo, los 22 sitios de los que dispone esta mesa son surtidos por tres encargados – en el centro de la grúa– que desempeñan las labores de chef, camarero y actor.

El éxito de la propuesta logra que si la media son tres reservas por hora, más de quinientas personas habrán accedido a la plataforma suspendida para comer. Claro que se puede conferir carácter de exclusividad a la cita y organizar un acontecimiento para gente VIP.

La originalidad de este proyecto es que puede instalarse en diversos sitios y, en esa versatilidad paisajística, reside parte del encanto. Así, puede ubicarse cerca de un campo de golf, de un castillo, viñedo o sitio histórico.

¿Se imagina cenando junto al Big Ben? ¿Y por encima del cauce del río Tamesis? Solo es necesario el permiso y los 500 metros cuadrados (5.381 pies cuadrados) de superficie en el sitio deseado. La mesa tiene un peso total de cinco toneladas, con unas dimensiones de 9 por 5 y una rotación de 180 grados.

Además, se puede alquilar este sistema por el precio de 7.900 euros (10.609.

dólares), incluido servicio de seguridad, gastronomía y logística.

Eso sí: no olvide que no es apto para público con vértigo.

www.dinnerinthesky.com.

22 personas se pueden sentar en la mesa en las alturas que la gente de ‘Dinner on the Sky’ organiza en cualquier parte del mundo por algo más de 10.000 dólares. Los expertos de la empresa realizan un montaje a 50 metros de altura y en cualquier lugar del planeta en el que se otorgue el permiso y existan las condiciones necesarias para servir la cena.