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Sarkozy arrasa de nuevo

El nuevo presidente francés, Nicolás Sarkozy, acaba de anotarse un nuevo triunfo, que añade al que lo llevó al poder ejecutivo en abril y mayo. Esta vez arrasó en la primera vuelta de las elecciones parlamentarias, con un triunfo que permitirá a su partido, Unión por un Movimiento Popular (UMP), obtener entre 405 y 445 escaños de los 577 que tiene la Cámara de Diputados.

12 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Mientras tanto, el Partido Socialista conservará un número cercano a los 141 conquistados en el 2002, pero sus aliados –el Comunista y los Verdes– sumarán menos del 8 por ciento. Las cifras definitivas se conocerán el próximo fin de semana, cuando se celebre la segunda vuelta de los comicios parlamentarios. El sistema francés repite en las elecciones legislativas el mecanismo de escoger entre los dos candidatos más aventajados, si no hay mayoría absoluta, como es usual en las presidenciales de Colombia y muchos países.

El avance aplastante de Sarkozy marca una tendencia favorable a los partidos políticos de derecha. En España, el 27 de mayo, el Partido Popular consiguió más votos globales que el Socialista, y en Bélgica, la Democracia Cristiana, cabeza de la oposición conservadora, destronó anteayer al gobierno liberal-socialista de Guy Verhofstadt. Este llevaba ocho años al frente del gobierno belga y es uno de los pocos políticos de su país con verdadera proyección europea. Su mandato se caracterizó por introducir reformas liberales en materia social, como la legalización de la eutanasia, del matrimonio homosexual y de la dosis personal de droga. Yves Leterme, flamenco y nacionalista, se convertirá en el nuevo primer ministro si consigue formar una probable coalición con grupos nacionalistas.

El apoyo masivo a Sarkozy y el UMP constituye un respaldo a la dinámica y sorprendente política que ha exhibido desde su reciente ascenso al poder.

Contra lo que muchos temían, el Presidente, de 52 años, heredero de un inmigrante húngaro, llamó a colaboradores de distintas tendencias. Su ministro de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, es un médico de izquierdas, activista de causas internacionales solidarias, que está vinculado a importantes ONG.

No pasa de ser una anécdota, y sería desproporcionado atribuirle cifras en el éxito oficial en las urnas, pero los publicitados movimientos del Gobierno a favor de la liberación de Íngrid Betancourt coincidieron con la campaña electoral. Al soltar a Rodrigo Granda, el ‘canciller’ de las Farc, el presidente Álvaro Uribe aportó un granito de arena a la victoria de Sarkozy.

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