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Diversión a ‘tomatazo’ limpio

Al mejor estilo de Buñol (España), se desarrolló la tercera versión de la única tomatina que se realiza en Latinoamérica. En el evento no importó la edad, ni la vestimenta y mucho menos el género. Así mujeres y hombres se divirtieron lanzándose tomates en Sutamarchán (Boyacá).

11 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Al comienzo la mayoría entró tímidamente y luego de unos 10 minutos de tomatazo va y tomatazo viene empezó, porque de eso se trata, una guerra en la que se utilizaron 10 toneladas de la hortaliza. En esa lucha cuerpo a cuerpo para embadurnarse unos a otros, las prendas de cada uno de los participantes empezó a teñirse del color rojo.

Luego de dos horas, los participantes torcían sus prendas y cabello para sacarse los restos de tomate que tenían encima. En las tribunas del estadio unas cuatro mil personas se divertían con ‘el dolor ajeno’ y de paso les hacían barra a sus familiares.

Muchos de los espectadores recibieron abrazos de parte de amigos y parientes que se encontraban en la cancha.

Al final, más de la mitad del estadio había sido reseñada con algún rastro de tomate para que al regresar a sus hogares no les preguntaran en donde estaban.

Del evento que se desarrolló durante el fin de semana también hicieron parte concursos como el comelón de tomates, el tomate más grande y el más pesado, así como un desfile de carrozas y de burros disfrazados de esa hortaliza.

Tomate para votar Según el organizador del evento, Heynner Suárez Suárez, las 10 toneladas de tomate utilizadas en la tarde del domingo no eran aptas para el consumo humano.

La cantidad se logró reunir con la colaboración de diferentes productores que se desplazaron desde municipios vecinos como Ráquira, Villa de Leyva y Santa Sofía, para proveer los ‘proyectiles’ naturales que hicieron parte de la particular guerra en la que primó la diversión.