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LOS MOTIVOS DE SU ADIÓS A LA DIPLOMACIA No deja de jugar el Moreno

10 de junio 2007 , 12:00 a.m.

La sección Humor de EL TIEMPO conoció, en primicia, las razones que motivaron la renuncia del embajador de Colombia en Suráfrica, Carlos Moreno de Caro, al completar apenas su cuarto mes en el servicio exterior.

“El cambio de horario me ha dado muy duro –dijo el embajador a uno de sus allegados–. Como congresista, yo podía dormir incluso en horas de oficina y nadie me molestaba, porque todos los demás también estaban durmiendo...

algunos de ellos en sus casas. Acá no: la gente trabaja mientras yo trato de conciliar el sueño, por lo que esto me resulta imposible”.

Ante la misma fuente, el embajador lamentó su corto paso por tierras africanas: “Aquí hay tantas cosas por descubrir, alcantarillas por destapar, universidades por fundar... Pero un año (seis meses detrás del cargo y cuatro ejerciéndolo) no es suficiente”.

En su cargo diplomático, Moreno de Caro no tuvo una buena experiencia con los rangos militares: “Cuando me enteré de que Ciudad de El Cabo era la capital de Suráfrica, me sentí un poco decepcionado, porque nunca me ha gustado lidiar con mandos bajos”.

Además, la temperatura afectó mucho al ex congresista, que no encontró una fórmula para hidratarse. “En un coctel, me hablaron del Apartheid y yo respondí que prefería el Gatoreid o el Powereid: nunca tomo bebidas que no conozco, hermano”, afirmó.

Finalmente, sobre la delegación diplomática que reclutó, Moreno de Caro eludió la responsabilidad. “Yo no soy un embajador de carrera, pero los deportistas y reinsertados que me traje, sí lo son. De manera que lo más probable es que se vuelen”, aseguró.