Archivo

Contundente pudor pereirano

Por años, los pereiranos, y sobre todo las pereiranas, han luchado contra un irritante estereotipo que les produce frecuentes disgustos. Es el que sugiere que los oriundos de esa ciudad son propensos al libertinaje sexual, e incluso a menesteres comerciales del sexo. No se sabe exactamente de dónde salió esta injusta idea, que lleva al comprensible enfado de los ciudadanos de la capital risaraldense.

08 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Ahora, Pereira acaba de pulverizar tan erróneo estereotipo durante una “feria erótica” que, en forma no menos equivocada, se organizó en sus predios. Uno de los principales actos del certamen iba a ser un desnudo masivo y público promovido por el fotógrafo Freddy Arango. Buscaba emular la famosa iniciativa del fotógrafo estadounidense Spencer Tunick, quien se ha paseado por medio mundo retratando multitudes en pelotas y en patota.

Algunas voces, entre ellas la de la Iglesia Católica, se oponen a la exhibición, pero Tunick considera que se trata de una modalidad artística válida, y con él están de acuerdo las masas que acuden al llamado.

Los resultados del llamado de Tunick a la globalización de la desnudez son sorprendentes. En pocos sitios la multitud ha bajado de mil personas. La más reciente reunió a 2.000 holandeses, cientos de los cuales posaron en bicicleta, con el galápago como único atuendo. En Barcelona, hace cuatro años, salieron 7.000 nudistas. Los europeos tienen fama de amantes del sol y enemigos de los prejuicios. Por eso resulta explicable su facilidad para desvestirse en forma sana e inocente. Lo que asombra es la respuesta de los pueblos andinos y latinoamericanos, supuestamente tímidos y recatados: 1.500 en Caracas, 5.000 chilenos en Santiago y –atención– casi 20.000 mexicanos en meros cueros en la plaza principal del D. F. Un récord mundial.

Lo que prometía ser una gran muchedumbre desnuda, dada la injusta fama de Pereira, se convirtió la semana pasada en un estrepitoso fracaso. Solo acudieron 22 personas, 19 eran hombres. Las tres damas procedían de Medellín y Manizales, y estaban acompañadas por sus esposos. Comparado este pequeño grupo con los de Tunick, salta a la vista que el pudor de Pereira no es como lo pintan… ni como querían fotografiarlo.

Frente al pudor pereirano, en Bucaramanga,curiosamente, sorprendió la euforia nudista y contestataria de estudiantes de la UIS, que, pintados de negro, salieron a la calle, como Dios los echó al mundo, a protestar contra el Plan de Desarrollo, lo cual conmocionó a las autoridades locales. Se lo perdió Arango. Al menos habría retratado a los que posaban de descontentos.