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El romántico Rin

El nombre del Rin proviene del celta ‘renos’, que significa ‘el que fluye’, expresión de la que también proviene ‘run’ o correr en inglés. Seguramente, porque es fácil ‘correr con el Rin’: el río es navegable durante casi todo su recorrido y ha sido usado como una arteria vital para el transporte de personas y mercancías, incluso desde antes del primer imperio romano.

07 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Precisamente, por este motivo está plagado de decenas de castillos y fortalezas muy antiguas, cuyo principal objetivo consistía en detener el tráfico fluvial para cobrar peaje y controlar determinadas porciones del río. Es Alemania en donde hay una mayor cantidad de estas fortificaciones sobrevivientes de la antigüedad. Y en la garganta entre las ciudades de Maguncia o Mainz (a una media hora en tren desde Frankfurt) y Bonn es donde el turista puede disfrutar del ‘Romántico Rin’, declarado en el 2002 por la Unesco como patrimonio de la humanidad.

Se trata de un cañón angosto y paredes empinadas, muchas veces cubiertas de bosques y salpicadas con pueblitos medievales, viñedos y castillos de cuentos de hadas. La mejor manera de vivir el río es desde uno de los cruceros que parten desde cualquiera de las ciudades y poblaciones en ambas riberas.

Hay paseos que duran varios días, con visitas a castillos y viñedos, pero también excursiones de dos o tres horas por menos de 20 euros. Si el clima lo permite, lo más cómodo para apreciar el paisaje que cambia en cada recodo del río es sentarse en la cubierta superior. A bordo de los cómodos barcos hay servicio de restaurante y es posible deleitarse con una copa de vino de la región.

Es importante mencionar que la calidad del vino de la cuenca del Rin está siendo redescubierta por los enólogos gracias a uvas muy características, como la Gewürztraminer, la Sylvaner, la Müller Thurgau, la grüner Veltliner o la Riesling, que solamente pueden adquirir su sabor único en las laderas de este río.

No existe mejor plan que pasar la tarde en la orilla del Rin en cualquiera de los jardines y alamedas de las decenas de pueblitos, a la sombra de una copita de vino blanco acompañada de un pretzel. Un sitio excepcional es la fortaleza de Eltville, a 20 minutos por carretera o tren desde Maguncia, en donde a mediados del siglo XV Johann Gutemberg diseñó un invento que cambió el mundo: la imprenta.

Más al norte se pasa por Bonn, ciudad que hasta la caída del muro de Berlín y la reunificación de las Alemanias fue capital política de la Alemania Federal. Aquí, en el Drachenfels (la roca del dragón), fue donde Siegfried, el héroe de la canción de los Nibelungos, venció al dragón. Solo unos pocos kilómetros más arriba el Rin llega a Colonia. Esta ciudad merece una escala especial para visitar la catedral: el recorrido incluye subida a las torres del templo gótico más grande del mundo y un féretro de oro en el que –se afirma– reposan los restos de los reyes magos. A la salida de la iglesia, además de souvenires se encuentran kioscos con salchichas, la comida más representativa de Alemania.

Hasta hace diez años era impensable bañarse en las aguas contaminadas del Rin. Gracias a una agresiva campaña de recuperación, el río se libró de los residuos industriales que lo asfixiaban. Hoy no solo es posible bañarse en el Rin sino pescar en él. Antes de la desembocadura en el frío Mar del Norte, la cuenca del Rin ha tocado a Suiza (el nacimiento queda en los Alpes de este país), Liechtenstein, Austria, Francia, los Países Bajos y Alemania, por supuesto. Una maratón de países y culturas en apenas 1.300 kilómetros; “el que fluye” no puede ser un nombre más apropiado para el Rin.

Así se puede llegar al Rin Los colombianos necesitan visa para entrar a Alemania, uno de los países que toca el río Rin en su recorrido de 1.300 kilómetros. Estas son algunas formas de volar a Frankfurt (Alemania): Iberia: Bogotá–Madrid (España), Madrid–Frankfurt. Air France: Bogotá–París (Francia), París–Frankfurt.

Este es uno de los planes que incluye recorridos por Alemania: Duración: 22 días; sitios de visita: Madrid, Londres (Inglaterra) París, Verona (Italia) y Heidelberg (Alemania), entre otros. Precio: 2.539 dólares por persona, en habitación doble. Informes: Iberotur Colombia. 545 9900 (Bogotá), 310 850 9382.