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Cifras de coca de E.U. calientan visita de Uribe

¿Cuál será el efecto de las nuevas cifras de E.U. sobre narcocultivos en la visita del presidente Álvaro Uribe a Washington y el debate en el Congreso sobre el futuro del Plan Colombia? El propio Uribe tocó el tema el viernes pasado, en su discurso en la Escuela de Cadetes José María Córdova, en Bogotá, cuando dijo que algunos de sus asesores estaban inquietos por el tema.

05 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Por eso decidió anticiparse a la tormenta y revelar las cifras que ayer fueron confirmadas por Washington.

Según los cálculos de la CIA, en Colombia hay 156 mil hectáreas de coca, unas 12 mil más (8 por ciento) que su propia medición del 2005 y casi 80 mil más que lo reportado por la ONU para el 2006 (ver recuadro). Eso, pese a las más de 200 mil hectáreas que se eliminaron a través de la fumigación y la erradicación manual el año pasado.

Como el año anterior, cuando también registró un aumento del 26 por ciento en los cultivos ilícitos, la administración Bush dio su propia lectura del incremento.

Según la Casa Blanca, durante el 2006 se midió un territorio que fue un 19 por ciento más extenso que el considerado en el 2005.

“Casi todo el incremento que se registró se identificó en esta nueva zona.

Como nunca antes se había medido antes en esta área no es posible establecer con seguridad si se trata de coca recién plantada”, señala un comunicado expedido ayer en la tarde.

E.U. reconoce que la resiembra de cultivos, el uso de pequeñas parcelas y el descubrimiento de zonas antes no detectadas se han convertido en un reto mayúsculo para poder establecer con precisión el tamaño y productividad de los cultivos de coca en el país. Y dice que los narcos están usando los parques naturales y las zonas de frontera Aún así, es poco probable que al argumento alivie la presión del Congreso, ahora controlado por un Partido Demócrata que lleva años criticando la fumigación como estrategia para acabar con los narcocultivos y que ha pedido una reorientación de la política hacia Colombia.

Mal momento La Casa Blanca asegura que no hubo ninguna intención oculta al revelar sus cifras en un momento tan crítico. “Aquí no hay una conspiración o algo parecido. Este es un plan en el que nosotros creemos y que hemos defendido.

Fue una desafortunada coincidencia”, le dijo a EL TIEMPO una fuente oficial.

Lo cierto es que la noticia sorprendió a los congresistas norteamericanos regresando de un receso de dos semanas y pone al principal aliado de Washington en la región en una situación incómoda.

Hoy en la tarde, el subcomité de Apropiaciones para las Operaciones Extranjeras de la Cámara de Representantes dará a conocer el presupuesto que pretende invertir en Colombia y se sabe que habrá cambios profundos.

Y el incremento de los cultivos registrado por la Casa Blanca dará más razones para justificar esos cambios. Según fuentes cercanas al Congreso de E.U., la reorientación se enfocaría más en el desarrollo alternativo y el fortalecimiento de las instituciones que en la fumigación.

El tema se suma a la compleja tarea de cabildear en pro del Tratado de Libre Comercio, la principal preocupación del Presidente en Washington. Uribe, ya a la defensiva por el escándalo de la “parapolítica” y la situación de violencia contra el sindicalismo, ahora tendrá que defender los resultados del Plan Colombia a la luz de este nuevo aumento en los cultivos ilícitos.

'El tratado de libre comercio, en el aire'.

Una delegación de congresistas de los E.U. que este fin de semana estuvo en Colombia habló ayer de dos temas: la decisión del presidente Uribe de excarcelar guerrilleros y el futuro del TLC.

El demócrata Gregory Meeks confió en que todos los secuestrados, incluidos sus tres compatriotas, sean liberados.

En cuanto al TLC, Linda Sánchez dijo que “está en el aire”, que se debe cumplir con estándares laborales, de medio ambiente y de acceso a medicamentos genéricos, pero que están dispuestos a extender las preferencias arancelarias a Colombia.